El mar me habló de su grandeza, de su fuerza y de su inmensidad...Yo le hablé de Honduras, de su Pueblo y de sus Instituciones y se sintió pequeño...

(Parafraso del Poema de Jorge Sarabia)

viernes, 30 de mayo de 2008

Una noche, unos músicos encabezados por el maestro Miguel Ruiz, fueron a cantar las nochecitas a una muchacha.

Allí había un hombre muy elegante que los estuvo viendo. Cuando los músicos se disponían a retirarse, el hombre

se les acercó y les pidió sus servicios para que fueran esa noche, a las 12 p.m. y les pagó por adelantado; pero los

músicos deberían ir vestidos de color negro, ellos no pusieron ningún pretexto.

Se dieron las 11:30 p.m. y los músicos llegaron al lugar de la cita, el hombre llegó de extraña forma,

se preguntaron los músicos uno a otro si había salido de la pared, ignorando esto, llegaron a la calle de las ánimas,

a una elegante mansión, se sorprendieran ya que nunca habían visto una casa tan elegante. Ya adentro el hombre les pidió

que esperaran y al poco rato les pidió que tocaran un vals y que los invitados irían llegando poco a poco.

Y así empezaron a tocar... y a salir varias parejas de una puerta que estaba al fondo. Sin pensarlo, los músicos

no volteaban hacia donde estaban bailando, echaron una miradita y vieron que las parejas de bailarines no tocaban el piso,

tenían patas de cabra y los ojos rojos como si echaran lumbre. Los músicos se querían morir.

Cuando querían huir, una mujer de las parejas se les acercó. Uno de ellos dijo que era Juanita.

¿Cómo era posible si Juanita había muerto?. La muchacha les dijo que se fueran de allí, porque era el infierno,

ellos sin decir nada salieron, pero a los pocos meses los músicos se enfermaron por el susto que se llevaron.

La Pagina del Terror.

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