El mar me habló de su grandeza, de su fuerza y de su inmensidad...Yo le hablé de Honduras, de su Pueblo y de sus Instituciones y se sintió pequeño...

(Parafraso del Poema de Jorge Sarabia)

viernes, 3 de octubre de 2008

El Hombre Feto.

Cuenta la historia que hace tiempo atras en un hospital que nunca supieron su nombre tuvo lugar en la madrugada un nacimiento no esperado. Una mujer humilde dio a luz a un niño de aspecto aterrador, su tamaño era de un bebe de haber cumplido los 9 meses de gestacion pero su aspecto era todabia de ... un feto!

Al verlo los doctores quedaron horrodizados, algunas de las enfermeras presentes se santiguaron y la partera que lo sostenia en brazo temblaba como si fuera a desmayarse. la madre continuaba aun inconciente. Los doctores cerraron las puertas y se reunieron para ver que hacian con tan horrenda criatura, sus manos eran pequeñas, sin formar al igual que sus piernas, su carne era roja como si aun no tubiera piel y en su mirada se podia sentir un extraño temor al contemplar sus ojos, los doctores decidieron que nadie en esa habitacion contaria lo sucedido y sin que la madre tubiera ni idea de lo que dio a luz decidieron acabar con la vida del feto. lo envolvieron en una manta y se lo entregaron a la partera. Contemplaron su rostro, bajo la mirada de todo el equipo y la partera salio de prisa del hospital buscando un lugar seguro para su oscuro proposito.

Camino varios minutos hasta encontrar una casa antigua en abandono, no tuvo corazon para hacerlo y decidio criarlo. Paso el tiempo y el feto siguio creciendo como todo niño normal a diferencia que su aspecto de feto que no cambiaba, solo se agrandaba en tamaño. Cuando el feto tenia ya 10 años de vida la partera se encontraba sentada en su silla mecedora, nunca habia asomado al feto a la vista de las personas, no existian registros en el hospital de su nacimiento ni nadie sabia de el. El feto salio del placar donde siempre se escondia y se arrastro hacia la partera que estaba de espaldas a el, alzo un taladro que antes estaba usando la mujer para arreglar su silla, y se lo enterro en la cabeza atravesando su craneo y perforando su cerebro que salio por sus ojos reventandolos al expulsar por el hueco dicha masa encefálica, la mujer cayó muerta.

El hombre feto comio sus dedos y sus ojos ya que eran las partes mas blandas que podia masticar, arrastrandose volvio a esconderse en el ropero y se acurruco en un rincon.

Los años pasaron y nadie supo nada del hombre feto, pocas personas lo vieron pero solo una vivio para contarlo y como es de suponerse nadie le creyo. Su familia lo interno de por vida en un manicomio, se dice que aun se encuentra en la casa y que aprovecha la noche para ir en busca de comida, ya que sus ojos no soportan la luz solar, se arrastra y muy pocas veces camina escondiendose en los roperos esperando a que los chicos vayan a acostarse. Se asoma, y cuando ya se encuentran dormidos, los mete en el rompero succionando sus ojos y otras partes, ya que la carne del cuerpo de esos chico es mas tierna que la de un adulto.

No se si la historia es real ni tampoco la ubicacion de la casa donde se supone que habita, pero lo que se es que varios chicos salen llorando de sus casas describiendo haber visto al lado de sus camas a un feto de gran tamaño.... yo por las dudas, trabo la puerta del ropero antes de dormir y le doy dos vueltas de llave de mi dormitorio...

Christine Corleone
Pasarmiedo.com
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