El mar me habló de su grandeza, de su fuerza y de su inmensidad...Yo le hablé de Honduras, de su Pueblo y de sus Instituciones y se sintió pequeño...

(Parafraso del Poema de Jorge Sarabia)

jueves, 12 de junio de 2008

Duendes.

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Los duendes son los personajes fantásticos más recurrentes en las zonas rurales de Honduras. Para los campesinos no se trata de ninguna leyenda, sino de seres de carne y hueso que han podido ser vistos en raras ocasiones. Se cree que esta especie de enanitos encantados vive, junto a sus bellas esposas, en palacios subterráneos repletos de tesoros. Travieso como la mayoría de los duendes europeos, el hondureño se enamora con facilidad de las campesinas jóvenes y suele acariciar descaradamente los senos de las púberes.


Folklore hondureño.
Honduraseducacional.com

El Cadejo.

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Cuentan las personas de edad y algunas personas de las zonas del campo de nuestro país que esto ha sido cierto y es verídico. Muchos relatan que ellos mismos lo han visto con sus propios ojos.

Es interesante que el cadejo es un animalito (o un espíritu o demonio en forma de animal) similar a un perro. Para muestra les mando foto de cómo se les ha representado.

El caso del Cadejo no es exclusivo de Honduras, se da en varios países de Centroamérica, pero ésta es la versión que se cuenta al menos en mi país.

En primer lugar el cadejo no es un ser que te sale a toda hora del día, no; él sale solamente durante las altas horas de la noche. Él es el fiel acompañante de los viajeros solos de la noche. Vengan de donde vengan él los sigue. A muchos les ha salido o aparecido por quedarse hasta tarde donde sus novias, al jugar o departir con amigos... en fin, tantas situaciones que mejor seguimos con nuestro relato.

Como decía el cadejo sigue al caminante y por momentos la persona percibe su presencia por lo que voltea y observa que un pequeño como perro lo viene siguiendo por lo que no presta ninguna importancia a su presencia, pero a medida va avanzando la persona se da cuenta de que por rápido que camine aquel animal nunca se queda atrás, esto más que el animal se va volviendo cada vez más grande. Gente que se ha salvado de milagro cuenta que llega a alcanzar el tamaño de un caballo, con los ojos rojos como fuego y que por sus narices echa fuego.

Hasta este punto cabe mencionar que hay dos cadejos, uno blanco y uno negro. El blanco se cuenta que es un espíritu bueno que acompaña al viajero nocturno para cuidarlo y protegerlo del ataque del cadejo negro. El cadejo negro es un ser maligno que sigue al caminante nocturno para asustarlo como ya hemos visto y finalmente darle muerte.

Cuando el cadejo negro decide matar lo hace aplastando a la persona, es decir no la mordisquea, sólo la golpea salvajemente hasta producirle la muerte o dejarla al borde de la muerte, por ello es que se conoce de esto. También es interesante que cuando el cadejo negro persigue a un caminante y se topa con el cadejo blanco, este último adopta el tamaño del cadejo negro y se enfrascan en una tremenda lucha en la cual hay mordidas, golpes y claro, mucha sangre. Esto se sabe por los que han tenido la dicha de que el cadejo blanco les salve la vida.

Esta es la leyenda del cadejo. Tengan cuidado si salen por la noche a la calle o en el bosque, más si ven un perro negro siguiéndoles, bien puede ser el cadejo.

Folklore Centroamericano.
Honduraseducacional.com.

La Capilla del Cristo.

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Cuenta la leyenda que la Capilla del Cristo se erigió para honrar un milagro.

Dice la leyenda, que alrededor del año 1750 aproximadamente, se había efectuado una carrera de caballos a lo largo de la calle Del Cristo.

Uno de los participantes no pudo detener su caballo y se cayó por el precipicio.

Don Tomas Mateo Prats, que era el secretario de gobierno para aquel entonces, invocó al Santo Cristo de la Salud y que el joven que cayó por el precipicio se salvó. Por agradecimiento al Santo Cristo de la Salud, Don Tomas Mateo Prats ordenó construir la Capilla.

La verdad, no es esa.

Estudios recientes hechos por Don Adolfo de Hostos confirman que el joven que cayó por el acantilado, sí murió. Y que Don Tomas Mateo Prats ordenó erigir la Capilla para evitar tragedias futuras.

Folkore puertoriqueño

Redcaribe.com