El mar me habló de su grandeza, de su fuerza y de su inmensidad...Yo le hablé de Honduras, de su Pueblo y de sus Instituciones y se sintió pequeño...

(Parafraso del Poema de Jorge Sarabia)

lunes, 23 de junio de 2008

Sueño de Gemelas.

Se dice que en un pueblo de Alabama, en el que habían muy pocos habitantes, nacieron dos hermanas gemelas. De niñas siempre iban juntas a todas partes, lo compartían todo y nunca se separaban. Siempre se defendían y asumían la culpabilidad de sus chiquilladas juntas. Nunca se acusaban de nada. Qué más decir, eran las hermanas perfectas.
Ellas eran Lucy y Samantha.

Sin embargo, ya en la adolescencia, a punto de cumplir los 18 años, un chico de 20 años llegó al pueblo. Era alto, rubio y de ojos azules, muy guapo. El chico con el que cualquier chica adolescente desearía casarse.
Samantha se enamoró perdidamente de él, pero sus padres se lo prohibieron, pues creían que todavía era joven para estar con chicos. Sin embargo Lucy decidió cubrir a su hermana cuando se veía con Robert, que así se llamaba él. Aunque también era cierto que a Lucy no le parecía bien la relación, pero daría lo que fuera por ver feliz a su hermana.
Un día los padres descubrieron a Samantha, y la castigaron sin poder salir de casa. Además, Robert se mudaba a la ciudad, y no volvería a verlo más.
En un acto de desesperación, Samantha huyó con él dejando a su familia en el pueblo, y a su hermana triste y sola, sintiendo que la habían arrancado un pedazo de ella...

Pasaron los años, y Samantha ya estaba casada con Robert. No mantenía contacto alguno con su familia, ni siquiera con su hermana gemela.
Una noche, Samantha oyó a su hermana en sueños pidiendole ayuda. Se despertó sobresaltada pero hizo caso omiso, pues sólo era un sueño.
Sin embargo el sueño se repetía noche tras noche, por lo que Samatha, ya asustada, decidió volver a su pueblo a ver a su hermana.

Cuando llegó, la sorpresa fue enorme, pues Lucy había muerto. Su desesperación fue muy grande, ya que siempre estuvo muy unida a su hermana. Fue a despedirse al cementerio y a llevarle unas flores, cuando recordó el sueño. Ella había estado soñando con su hermana desde hacía una semana, justo después de su muerte, y recordó un mito entre gemelos: pueden llegar a comunicarse telepáticamente. La chica decidida se dispuso a ir esa noche y abrir la tumba de su hermana.
Y dicho y hecho, esa misma noche abrió la tumba de su hermana y lo que encontró fue espeluznante. La tapa del ataúd estaba toda arañada y su hermana ya muerta no tenía uñas, es decir, que no estaba muerta cuando la enterraron e intentó salir de su propia tumba.

Samantha queda desolada al saber que Lucy la estaba avisando y ella no pudo hacer nada al respecto, ya nunca volvió a ser la misma...

Audrey.
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