El mar me habló de su grandeza, de su fuerza y de su inmensidad...Yo le hablé de Honduras, de su Pueblo y de sus Instituciones y se sintió pequeño...

(Parafraso del Poema de Jorge Sarabia)

viernes, 27 de junio de 2008

El Tesoro De Un Pirata.

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Por el año de 1578 apareció en la costa sur de Centro América el fa,oso pirata Francisco Drake.
Por este tiempo la reina de Inglaterra estaba en discordia con el rey de España. Don Felipe II, de modo que las colonias españolas fueron saqueadas impunemente por los piratas ingleses. El más famoso de estos piratas fué Drake, quien saqueaba sin misericordia los puertos importantes y los barcos que iban hacia España cargados de tesoros, apoderándose casi siempre de todo lo que llevaban.
Cuando vino a America Central habia saqueado todos los puertos de Chile hasta México. Se sabe que el golfo de baja California y en de Fonseca eran los lugares favoritos en sus correrías, que se extendían por toda la costa del Pacífico. El lugar que el pirata prefería para su guarida era la Isla del Tigre, una de las del archipiélago del Golfo de Fonseca, en la cual se encuentra hoy el puerto de Amapala.
Algunos creen que el pirata no llevó a su patria todos los tesoros robados, y existe la creencia de que esa riqueza se halla escondida en un lugar próximo a la cueva de La Sirena, al lado sur de la Isla de El Tigre. Esta tradición se tiene por muchos como una verdadera historia. Hay una complicada relación con respecto a los mapas que el pirata hizo para indicar el lugar dónde escondió el tesoro. Por varias veces la bahía de Amapala ha sido visitada por pequeños barcos que han permanecido allí por algún tiempo y han hecho excavaciones, no se sabe con que pretextos; pero según la opinión de los habitantes del puerto, esos marinos vienen en busca del tesoro del pirata Francisco Drake.
El asunto ha trascendido a las altas esferas. Una persona que merece crédito me refirió el siguiente suceso: que por el año de 1914 se encontraba en Amapala un Lord Inglés miembro de la Embajada Británica, quien desempeñaba las funciones de Vice-Cónsul, de quien se creía desempeñaba también otros cargos secretos, por ser tan alto personaje y estar entonces el mundo envuelto en la primera Guerra Mundial. Pues este sujeto, se dice, instigado por su esposa, después de saber tantas cosas del entierro del pirata, se preparó para ir a ver por la noche lo que decian los pescadores. Puso su hamaca en dos árboles, sobre una lomita, cerca de la playa, y armado de buenas pistolas se quedó a pasar la noche allí. Pasó la primera y nada sucedió; pero en la siguiente, a eso de la media noche, vió que sobre el mar caminaba un hombre vestido a la usanza del siglo quince y que se aproximaba al lugar donde el estaba; salió a la playa y caminó hasta el propio lugar donde el tenía tendida su hamaca; pero al ver que se aproximaba mucho, le hizo un tiro; entonces el fantasma se fué sumergiendo en la tierra hasta que desapareció. El siguiente dia el estoico Lord inglés contaba a su amigos la visión y les aseguraba estar en sus cinco sentidos; que era tan cierto como dico por la boca de un verdadero inglés.

Pompili Ortega.
Patrios Lares.