El mar me habló de su grandeza, de su fuerza y de su inmensidad...Yo le hablé de Honduras, de su Pueblo y de sus Instituciones y se sintió pequeño...

(Parafraso del Poema de Jorge Sarabia)

viernes, 10 de diciembre de 2010

"Acabo de salir del hospital y me dijeron...que tengo VIH"

Recuerdo hace un par de meses un suceso que me ha marcado de por vida, lo peor de todo es que no fue algo de el otro mundo como lo que les he contado, sino, es algo que nos acecha dia a dia y que todos conocemos pero preferimos verlo de reojo o simplemente ignorarlo.

Sono el timbre de mi casa, eran aproximadamente las 8:00 pm, cuando sali a atender vi a un joven con una cara muy triste, maltratada por algun duro golpe, se podia ver que habia llorado mucho.

Con algo de temor, pues el no salia de la sombra, sali a ver que necesitaba, el me dijo que venia del hospital y que no tenia dinero para regresar a su hogar, se podia notar algo de ignorancia en su forma de hablar, probablemente venia del interior del pais, no se si el me lo dijo.

Pense que era la tipica mentira para obtener algo de dinero facil pero luego me dijo algo que me marco de por vida, pues se podia escuchar la sinceridad y el panico en su temblorosa voz "vengo del hospital...me dijeron que tengo VIH", dicho eso estallo en llanto, no tenia palabras que decirle a un hombre que estaba condenado a muerte.

Entre a mi casa, busque algunos lempiras (moneda de Honduras) y sali, cuando estaba saliendo mi padre se asomo y el joven escondio la cara quiza sentia pena de lo que le estaba sucediendo, le extendi la mano con el dinero, cuando yo me acerque a el el se alejo y tomo el dinero con las puntas de los dedos, para no tocarme.

Lo unico que yo pude decirle fue "que le vaya bien", algo que nos decimos a diario pero esta vez significaba muchas cosas, desde una simple despedida hasta posiblemente la sensacion de derrota y desesperanza, aturdido, tembloroso y en llanto el hombre partio, seguramente a esta fecha ya partio para siempre.

Entre a mi casa, trataba de reflexionar sobre lo que habia pasado y la sonrisa finjida de aquel hombre y de su agradecimiento que estoy seguro que fue de un agradecimiento de por vida despues de experimentar algo tan duro solo queda pensar en la fragilidad de la vida y darse cuenta que la vida que tenemos no es nuestra realmente.

Cada dia de mi vida recuerdo aquel hombre, su rostro esta plasmado en mi retina, jamas olvidare sus palabras, su tono de voz o su tembloroso y temeroso semblante. Este es sin duda el suceso mas impactante que he vivido y por eso lo he compartido con ustedes, la verdad, es simplemente, mas escalofriante que cualquier leyenda que puedas conocer, el VIH es parte de nuestra rutina...aunque no lo sepamos o aceptemos.