El mar me habló de su grandeza, de su fuerza y de su inmensidad...Yo le hablé de Honduras, de su Pueblo y de sus Instituciones y se sintió pequeño...

(Parafraso del Poema de Jorge Sarabia)

domingo, 6 de julio de 2008

La Presencia.

Estaba durmiendo cuando un pequeño ruido me despertó...al principio no sabía lo que era, pero me di cuenta que eran pasos que se acercaban a mi cama. No quise desvelarme del todo, ni siquiera abrir los ojos pues daba por echo que era mi padre o mi hermana que habían entrado un momento para a lo mejor coger algo de mi habitación.
Lo raro empezó cuando aquellos pasos no terminaban nunca...todo el rato los escuchaba y empezé a tener miedo...cuando tuve esta sensación los pasos empezaron a sentirse cada vez más cerca de mi cama y cada vez más cerca hasta que derrepente ya no se escucharon.
Yo dejé de respirar durante un buen rato, todabía seguía de espaldas a la puerta de mi habitación y ahora si que no me iba a darme la vuelta...no podía, estaba aterrado, no podía girarme, estaba agarrotado en esa postura.
Todabía no había acabado la cosa...empezé a respirar muy hondo y me dí cuenta de que no podía respirar más despacío del pánico que sentía...saber que a mis espaldas había algo y me aterraba. Por un momento no escuché nada, solo mi respiración...que no dejaba de ser profunda y fue entonces cuando escuché una segunda respiración, es decir, yo respiraba y cuando soltaba el aire escuchaba como alguien soltaba también el aire...ya no sabía si me estaba "emparanoiando", pero lo comprobé cuando dejé de respirar por un momento....DIOS MIO...aquella respiración la sentía, había alguien a mis espaldas...esa extraña respiración la empezaba a sentir cada vez más cerca de mí, cada vez más cerca hasta que pude apreciar el aire en mi oído....SUS LABIOS ESTABAN PEGADOS A MI OREJA...y un grito salió de mi boca que hizo girarme.
Estube un instante sentado, incorporado en la cama esperando a que mis padres se levantasen asustados por el grito que había lanzado, pero nadie abrió mi puerta....nadi me había escuchado...ERA IMPOSIBLE, jamás había gritado con tanta fuerza.....toqué mi oreja y estaba casi congelada, me dolía del frío...fué la experiencia más aterradora que he tenido en mi vida...y ahora que la cuento no puedo evitar soltar una lagrima.

xk
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