El mar me habló de su grandeza, de su fuerza y de su inmensidad...Yo le hablé de Honduras, de su Pueblo y de sus Instituciones y se sintió pequeño...

(Parafraso del Poema de Jorge Sarabia)


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martes, 8 de agosto de 2023

La noche del diablo

Era una noche oscura y fría en el pequeño pueblo de San Juan de Flores, en el departamento de Francisco Morazán. Un joven llamado Pedro salía de la casa de su novia, después de haber pasado unas horas con ella. Pedro era un muchacho alegre y trabajador, pero también muy curioso y atrevido. Le gustaba explorar los alrededores del pueblo y conocer los secretos que escondían las montañas y los bosques.

Pedro caminaba por el camino de tierra que lo llevaba a su casa, silbando una canción que había escuchado en la radio. No le tenía miedo a la oscuridad ni a los ruidos que provenían de la naturaleza. Al contrario, se sentía fascinado por el misterio que envolvía al pueblo. Había escuchado muchas historias de terror sobre espantos, brujas, duendes y otras criaturas que acechaban a los incautos. Pero él no creía en esas cosas. Pensaba que eran cuentos inventados por la gente para asustar a los niños.

Sin embargo, esa noche iba a cambiar su forma de pensar para siempre.

Cuando iba por la mitad del camino, Pedro vio una luz extraña que salía de una cueva que estaba cerca del río. Era una luz roja y brillante, que parecía una llama. Pedro sintió curiosidad y se acercó a ver qué era. Pensó que tal vez alguien había encendido una fogata dentro de la cueva, o que había algún tesoro escondido.

Al llegar a la entrada de la cueva, Pedro se quedó paralizado por el terror. Lo que vio no era una fogata ni un tesoro, sino una criatura horrible y repugnante. Era un ser mitad hombre y mitad cabra, con cuernos, pezuñas, cola y pelo negro. Tenía unos ojos rojos como el fuego y unos dientes afilados como cuchillos. En su mano derecha sostenía un tridente y en su izquierda una cadena.

Pedro reconoció al instante a la criatura: era el diablo.

El diablo lo miró con una sonrisa malvada y le dijo con una voz grave y ronca:

Hola, Pedro. Te estaba esperando.

Pedro no podía creer lo que veía ni lo que oía. ¿Cómo sabía el diablo su nombre? ¿Qué quería de él? ¿Cómo podía escapar?

Pedro trató de correr, pero el diablo lo sujetó con su cadena y lo arrastró hacia la cueva.

No te resistas, Pedro. Tengo un trato para ti.

- ¿Qué trato? - preguntó Pedro con miedo.

-Te ofrezco riqueza, poder y fama. Todo lo que quieras en esta vida. A cambio, solo tienes que darme tu alma.

- ¡No! ¡Nunca! - gritó Pedro.

- Piénsalo bien, Pedro. Puedes tener todo lo que deseas. Solo tienes que firmar este contrato con tu sangre.

El diablo le mostró un papel negro con letras rojas, donde estaba escrito el pacto infernal.

- No me interesa tu contrato ni tus mentiras. Déjame ir - dijo Pedro.

- Está bien, Pedro. Si no quieres aceptar mi oferta, te daré otra opción.

- ¿Cuál? - preguntó Pedro con esperanza.

- Te dejaré ir si me respondes correctamente una pregunta.

- ¿Qué pregunta? - preguntó Pedro con desconfianza.

- Una pregunta muy sencilla: ¿Qué es lo más importante en la vida?

Pedro pensó rápidamente en la respuesta. ¿Qué era lo más importante en la vida? ¿El dinero? ¿El amor? ¿La salud? ¿La felicidad?

Pedro recordó entonces las palabras de su abuela, quien siempre le decía:

"Lo más importante en la vida es Dios, hijo. Él es el creador de todo lo bueno y el protector de los justos. Siempre confía en Él y sigue sus mandamientos.''

Pedro sintió entonces una fuerza interior que le dio valor y fe. Miró al diablo a los ojos y le dijo con firmeza:

- Lo más importante en la vida es Dios.

El diablo soltó un grito de rabia y frustración. La respuesta de Pedro era correcta y el pacto se había roto. El diablo no podía retenerlo más y lo soltó.

Pedro aprovechó la oportunidad y salió corriendo de la cueva, sin mirar atrás. Se alejó lo más que pudo del río y del camino de tierra. Llegó a su casa y se encerró en su cuarto, agradeciendo a Dios por haberlo salvado.

Desde ese día, Pedro cambió su forma de ser. Ya no era curioso ni atrevido, sino prudente y humilde. Ya no exploraba los alrededores del pueblo, sino que se dedicaba a su trabajo y a su familia. Ya no escuchaba canciones en la radio, sino que rezaba el rosario con su abuela. Y ya no dudaba de las historias de terror que le contaban, sino que las respetaba y las temía.

Pedro nunca volvió a ver al diablo, pero tampoco olvidó la noche en que lo conoció. Y siempre recordó la lección que aprendió: lo más importante en la vida es Dios.



martes, 18 de julio de 2023

Ahora estamos a mano

Fotografía: Tomas Anunziata
Era una noche oscura y tormentosa, el 13 de octubre de 1996. Yo conducía mi camión por una carretera solitaria de Honduras, cerca de la frontera con Nicaragua. Llevaba una carga de frutas y verduras que debía entregar al día siguiente en Tegucigalpa. Estaba cansado y aburrido, así que puse la radio para escuchar algo de música y noticias. 

De repente, vi una figura en a la orilla de la carretera, a unos cien metros de distancia. Parecía un anciano, vestido con un traje gris y un sombrero de ala ancha. Me extrañó que alguien estuviera ahí, a esa hora y con ese clima, pero pensé que quizás necesitaba ayuda o un aventón. Así que reduje la velocidad y me acerqué al hombre. 

Cuando estuve a unos diez metros, encendí las luces altas para verlo mejor. Fue entonces cuando sentí un escalofrío que me recorrió la espina dorsal. El anciano no tenía rostro, solo un agujero negro donde deberían estar sus ojos, su nariz y su boca. Su piel era pálida y arrugada, como si fuera un cadáver. Y lo peor de todo, me miraba fijamente, con una expresión de odio y rencor. 

No sé cómo reaccioné tan rápido, pero pisé el acelerador a fondo y traté de esquivar al fantasma. Pero fue inútil, el anciano se lanzó contra mi camión y atravesó el parabrisas como si fuera humo. Sentí su mano fría y huesuda agarrar mi cuello y apretarlo con fuerza. No podía respirar ni gritar, solo veía su rostro sin rostro frente al mío. 

Entonces escuché su voz en mi cabeza, una voz ronca y grave que me dijo: “Tú eres el culpable. Tú me mataste. Hace diez años, en este mismo lugar, me atropellaste con tu camión y te fuiste sin ayudarme. Me dejaste morir solo y sangrando en la cuneta. Y desde entonces te he estado buscando, para vengarme de ti. Ahora vas a pagar por lo que hiciste”. 

No podía creer lo que oía. Yo nunca había matado a nadie, ni siquiera había estado en esa carretera antes. Era una mentira, una pesadilla. Quise decirle al fantasma que se equivocaba, que me dejara en paz, pero no pude hablar ni moverme. Solo sentí cómo su mano apretaba más y más mi garganta, hasta que todo se volvió negro. 

No sé cuánto tiempo pasó, pero cuando desperté estaba tirado en el asiento del conductor, con el camión detenido en el arcén. La radio seguía sonando, pero la música había cambiado a una canción triste y lenta. Miré el reloj y vi que eran las tres de la madrugada. Me llevé la mano al cuello y noté un dolor intenso y unas marcas rojas. 

Me asomé por la ventana y busqué al anciano, pero no había nadie. Solo había lluvia y oscuridad. Me pregunté si todo había sido un sueño o una alucinación, pero las marcas en mi cuello me decían lo contrario. Había sido real, había visto al fantasma de un hombre que me acusaba de haberlo matado.

Sentí un miedo terrible y quise salir de ahí lo antes posible. Arranqué el motor y puse la marcha atrás para dar la vuelta. Pero cuando miré por el retrovisor, vi algo que me heló la sangre. El anciano estaba detrás de mi camión, sonriendo con una boca llena de dientes podridos. Y levantó la mano derecha, en la que sostenía una pistola. 

Antes de que pudiera reaccionar, escuché un disparo y sentí un impacto en mi pecho. El dolor fue insoportable y caí sobre el volante. La última cosa que vi fue su cara sin cara mirándome desde el espejo. Y la última cosa que oí fue su voz diciéndome: “Ahora estamos a mano”.

sábado, 25 de octubre de 2014

Annabelle

Annabelle
En 1970 una madre compró a su hija una antigua muñeca estilo Raggedy Ann de una tienda de entretenimiento. La muñeca fue un regalo para su hija, Donna, en su cumpleaños. Donna, en ese entonces, era estudiante universitaria, preparándose para graduarse en el grado de enfermera y residía en un pequeño apartamento con su compañera de cuarto Anngie (también enfermera). Feliz con su muñeca la colocó en su cama como decoración y no volvió a pensar en ella hasta unos días después. En ese tiempo Donna y Anngie notaron que había algo extraño y escalofriante sobre la muñeca. La muñeca aparentemente se movía sola, al principio movimientos relativamente imperceptibles, como un cambio de posición, pero con el paso del tiempo los movimientos fueron mas evidentes. Donna y Anngie regresaban y encontraban la muñeca en un lugar totalmente diferente en el cual la habían dejado. En ocasiones la muñeca tenia las piernas cruzadas sobre el sofá con los brazos doblados, otras veces se encontraba de cabeza, parada, en una silla del comedor. Muchas veces Donna, colocaba la muñeca en el sofá antes de salir a su trabajo,  al regresar encontraba a la muñeca de regreso en la cama de su habitación con la puerta cerrada.


 Los mensajes 

La muñeca Annabelle no solo se movía, ademas sabia escribir.  Tras aproximadamente un mes del inicio de las experiencias Donna y Anngie comenzaron a encontrar mensajes escritos en hojas de pergamino que decían "ayúdanos" y "ayuda a Lou". La escritura observada pertenecía a un niño pequeño. La parte mas escalofriante no eran los mensajes, si no, la forma en la que eran escritos. En ese tiempo Donna no tenia papel de pergamino en casa en los que los mensajes eran escritos, así que ¿de donde salían?.


Médium

Una noche Donna regreso a su casa para encontrar que la muñeca se había movido nuevamente, pero esta vez estaba sobre su cama. Donna sabia que esto era típico de la muñeca pero de alguna manera supo que esta vez era diferente, algo no estaba bien. Una sensación de miedo le invadió cuando reviso la muñeca y vio lo que parecían ser gotas de sangre sobre su pecho y manos. Aparentemente, de ningún lugar, un liquido rojo sustancioso había aparecido en la muñeca. Asustadas y desesperadas Donna y Anngie decidieron que era tiempo de recibir consejos de un experto.

Sin saber donde dirigirse contactaron a un médium y se inicio una sesión de espiritismo. El espíritu de Annabelle Higgins fue presentado a Donna. El médium relacionó la historia de Annabelle con Donna y Anngie. Annabelle era una pequeña niña que vivió en la propiedad cercana donde ahora estaban los apartamentos, eran "tiempos felices". Ella tenia únicamente siete años cuando su cuerpo sin vida fue encontrado en un terreno donde los apartamentos están ubicados ahora.

El espíritu relató que se sentía a gusto con Donna y Anngie y buscó quedarse con ellas y ser amada. Sintiendo compasión por Annabelle y su historia Donna le dio permiso de permanecer en la muñeca y continuar con ellas. Muy pronto encontraron que Annabelle no era lo que parecía ser. No era un caso ordinario y definitivamente la muñeca tampoco lo era. 


El caso de Lou

Lou era amigo de Donna y Angie y había estado con ellas desde el día en que la muñeca llegó. Lou nunca había sido aficionado a ella y en varias ocasiones advirtió Donna que era el mala y que debía deshacerse de ella de ella. Donna tenía un lazo afectivo hacia la muñeca y no prestó atención a Lou, lo que se convirtió en un grave error. 

Lou despertó una noche de un profundo sueño con mucho miedo. Una vez mas había tenido un sueño recurrente. Pero esta vez de alguna forma algo era diferente. Era la sensación de que estaba despierto pero no podía moverse. Vio al rededor de la habitación pero no encontró nada fuera de lo común y fue ahí donde sucedió. Cuando vio hacia sus pies observó a la muñeca Annabelle. Comenzó a deslizarse por su pierna, se movió hacia su pecho y se detuvo. Tras unos segundos la muñeca comenzó a estrangularlo. Paralizado y sin poder respirar, Lou se desmayo al punto de la asfixia. Lou se despertó la mañana siguiente, seguramente no era un sueño, Lou estaba decidido a no creer en la muñeca y el espíritu que la poseía. De todas maneras, Lou, tuvo una de las mas horribles experiencias con Annabelle.

Lou y Anggie se preparaban para un viaje al día siguiente y revisaban solos en el apartamento algunos mapas. El lugar se notaba inquitantemente callado, Repentinamente, un susurro se escucho de la habitación de Donna y les infundió el miedo de que alguien hubiese entrado al apartamento, Lou se decidió por encontrar quien o que había entrado tan sigilosamente en la habitación. Esperó a que los sonidos se detuvieran antes de entrar y encender la luz. La habitación estaba vacía, excepto por Annabelle que había sido lanzada en la esquina del suelo.

Lou derribó la puerta para entrar pero nada estaba fuera de lugar. Sin embargo, al acercarse a la muñeca tuvo la sensación de que alguien estaba detrás suyo. Giro rápidamente y descubrió que no había nadie mas. En un abrir y cerrar de ojos estaba agarrado por el pecho, doblegado, cortado y sangrando. Su camisa estaba manchada con sangre y al subirla se dio cuenta de que tenia siete marcas de garras, tres verticales y cuatro horizontales, y estaban calientes como quemaduras. Estas heridas sanaron casi inmediatamente, la mitad se fueron al día siguiente y tras dos días no tenia ninguna. 


Investigación paranormal: Los Warren

Donna finalmente comenzó a creer que el espíritu en la casa no era el de aquella pequeña niña, sino, algo no humano y de naturaleza demoníaca. Tras la experiencia de Lou Donna sintió la necesidad de encontrar de buscar ayuda de un experto real y contactó al sacerdote Hegan de la iglesia Episcopal. El Padre Hegan sintió que era un asunto espiritual y sintió la necesidad de contactar con una autoridad mayor en la iglesia, así que contactó al Padre Cooke que inmediatamente contacto a los Warren.

Ed y Lorraine Warren inmediatamente se interesaron en el caso y contactaron a Donna preguntando por la muñeca. Los Warren tras hablar con Donna, Anggie y Lou, inmediatamente llegaron a la conclusión de que la muñeca en si no estaba poseída, sino, manipulada por una presencia no humana. Los espíritus no poseen objetos inanimados como casas o juguetes, ellos poseen perdonas. Un espíritu no humano no puede unirse a un objeto y eso fue lo que ocurrió en el caso de Annabelle. Este espíritu manipulaba la muñeca para crear la ilusión de que tenia vida para tener reconocimiento. Ciertamente el espíritu no buscaba quedarse en la muñeca, estaba tratando de encontrar un anfitrión humano.

El espíritu, en este caso el espíritu demoníaco, estaba en la etapa de infestación del fenómeno. Primero movió la muñeca al rededor del apartamento por medio de teletransportación para despertar la curiosidad de los ocupantes y con la esperanza de tener su reconocimiento. Luego ante el predecible error de llevar a un médium al aparentemente para comunicarse con el. El espíritu ahora capaz de comunicarse a través del médium, apeló al lado emocional y vulnerable de las chicas pretendiendo ser inofensivo, una niña perdida durante la sesión y obtuvo el permiso de Donna de atormentar el lugar.

En la medida que el espíritu negativo provocó fenómenos negativos; despertó miedo ante los extraños movimientos de la muñeca, el cual consiguió a través de la materialización de las perturbadoras notas escritas a mano, las simbólicas gotas de sangre e incluso el ataque a Lou dejaron las marcas de la bestia. La siguiente etapa de la infestación seria completada con la posesión de un humano. Tras estas experiencias en dos o tres semanas mas el espíritu hubiese completado la posesión, si no es que hubiese perjudicado o matado a todos los ocupantes de la casa.

Al concluir la investigación los Warren sintieron que era apropiado realizar un exorcismo con la bendición del Padre Cooke para limpiar el apartamento. "La bendición Episcopal de la casa es una palabra, un documento de siete paginas que es positivo en su naturaleza. Especificado para expulsar entes demoníacas de la vivienda, en énfasis es dirigido a llenar el hogar con el poder positivo y de Dios" (Ed Warren). En la petición de Donna, y como medida de precaución ante la posibilidad de nuevos fenómenos en la casa, los Warren se llevarían la muñeca de trapo con ellos cuando dejaran el lugar.


La conclusión 

Lugar donde actualmente se encuentra la muñeca
conocida como Annabelle
Los Warren tienen una construcción especial para Annabelle en el museo de lo oculto, donde reside hasta el día de hoy. Desde que se construyó el estuche para Annabelle no pareció moverse pero se piensa es la responsable de la muerte de un joven que llego al museo en con su novia en una motocicleta. El hombre tras escuchar la historia de Ed sobre la muñeca, se acerco desafiante y comenzó a golpear el estuche pidiéndole a la muñeca que dejara aruñones sobre la gente y el mismo. Ed dijo al hombre "hijo tu debes irte" y lo saco del edificio.

En su camino a casa el hombre y su novia se reían y burlaban de la muñeca cuando el perdió el control de la motocicleta  y choco de cabeza contra un árbol, el hombre murió instantáneamente pero su novia sobrevivió y permaneció hospitalizada mas de un año. Cuando se le preguntó que sucedió al hombre explicó que se burlaban de la muñeca cuando perdió el control del vehículo. Ed advirtió que no se debe retar al mal, pues ningún hombre es mas poderoso que Satanás.



jueves, 2 de enero de 2014

Una noche en el bosque

Por Mario Vallejo

Las decisiones de la vida son difíciles, me atrevo a decir que imposibles, de comprender. De la peor manera me di cuenta de lo complicado que es este asunto y lo fácil que puede irse de nuestras manos y cambiar para siempre toda nuestra existencia.

Me encontraba fuera de mi casa, pensaba mientras miraba la neblina disiparse con el frió y seco viento, el sol parecía temeroso de mostrarse, la oscuridad invadía el ambiente y desencadenaba maravillosas y lúgubres aventuras en la imaginación, un escalofrió recorrió mi espalda, no preste atención, simplemente el viento y la imaginación me habían hecho una mala jugada.

La niebla jugaba con el viento, los arboles el inclemente clima se quejaban, al menos eso parecía, había muchos sonidos y muchas formas que se formaban con esa enorme masa nubosa que cubría todo el lugar, no había un solo rincón descubierto, de pronto mi inspiración fue cortada cuando recordé una película estúpida que habla sobre la niebla, sonreí y entre en mi casa, el momento se había perdido, ya no había nada que imaginar afuera.

Me acosté en mi pequeña cama, vi por la extrañamente grande ventana del cuarto, mientras pensaba en porque era tan grande vi lo que parecía ser una persona caminando afuera, no quería recibir visitas, maldije y espere que tocaran a la puerta, pero nunca tocaron, me sorprendí y me puse algo nervioso, pero tal vez las traviesas formas de la niebla estaban haciendo de las suyas de  nuevo, cerré mis ojos...grave error.

Estaba en ese punto entre dormido y despierto, donde cualquier sueño se ve muy real pero que cualquier distracción te rescatara de esa fantasía, sentí el viento en mi cara, no reaccione en que debía levantarme a cerrar la ventana y me dormí.

Al abrir los ojos me di cuenta que el viento que soplaba no entraba por la ventana, entre en pánico cuando vi que estaba afuera, rodeado por arboles y nubes, no encontraba mi casa ni algún rastro conocido que me dijera donde estaba, el viento resoplo de una manera extraña, no se si por el momento de miedo o si de verdad sucedió pero parecía reírse de mi, estaba muy asustado, no escuchaba nada mas que los arboles crujir y el viento soplar.

Comencé a caminar, no me gusta el sol, a decir verdad lo detesto peor como deseaba ver sus rayos ese dia, estaba totalmente perdido, seguí caminando y encontré un arroyo, se me escapo una lagrima porque el mas cercano a mi casa esta a 55 kilómetros, no había forma de recorrerlos antes de que cayera la noche y no tenia como protegerme de la intemperie...me desmaye.

Desperté, me arrepentí de hacerlo, no se que hora era en ese momento, no lograba ver ni siluetas, ni siquiera mis manos, estaba muy oscuro, escuchaba a los animales nocturnos desesperados por alimento, el viento y las hojas de los arboles, estaba vulnerable y lo sabia, cerré mis ojos mientras agarraba mis tobillos para retener el calor, fue la noche mas larga de mi vida, sin embargo cuando muy a lo lejos se comenzaron a ver siluetas logre dormir un poco.

Desperté, de nuevo, todo era claro pero no estaba en el mismo lugar, estaba desconcertado, logre tranquilizarme y me di cuenta de que estaba afuera de mi casa, en el mismo lugar donde la tarde anterior estuve jugando con mi imaginación, de repente vi la silueta que vi cuando estaba en mi cama, me paralice, cuando sentí que alguien estaba detras de mi y me susurro al oído "no solo tu puedes jugar con tu imaginación, también ella puede jugar contigo", desperté en mi cama muy alterado, me tranquilice y llore de alegría al saber que todo fue un sueño pero quede petrificado cuando vi que en el roció fuera de mi ventana estaba escrito "¿quieres jugar de nuevo?".

Mi vida nunca volvió a ser igual, no volví a tener una experiencia ni siquiera remotamente similar a esta, sin embargo cada vez que mi imaginación comienza a volar vuelvo a escuchar la risa en el viento y vuelvo a pensar en la película ridícula que de no ser por ella quien sabe que limite hubiera encontrado mi imaginación y si después hubiese terminado, o no, esa extraña, macabra y tétrica noche en el bosque de mis pensamientos.

viernes, 19 de abril de 2013

El breve regalo de Morfeo

Por Derick Barahona

Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños. 
Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filósofo alemán. 

Aquella fría mañana de invierno se levantó como impulsado por invisibles resortes, en un abrir y cerrar de ojos la cama quedó sin su ocupante quien con inusitada, pasmosa velocidad pareciendo haber sido atravesado por un rayo que le infundía una descomunal descarga de energía, realizo todas sus tareas matutinas con su ya acostumbrada rapidez; el desvestirse, afeitarse, bañarse, vestirse de nuevo y tomar el desayuno fue cosa de escasos minutos. 

Mientras tomaba café oyó de la voz que salía de la radio que el ejército de Israel seguía matando civiles inocentes en la franja de Gaza, que el dólar perdía fuerza frente al euro y otras noticias que le parecieron de una infinita intrascendencia; cuando sorbía por quinta vez el café pensó que en esta ocasión si se le había pasado la mano a su mujer con la azúcar y justo en el momento que iba a increparle por ello, reflexionó que sería soberanamente estúpido e injusto de su parte reclamarle por una insignificancia por una bobería a la bella mujer que había compartido con él los últimos quince años de su vida, en el transcurso de los cuales le había hecho inmensamente feliz. 

Repentinamente por un reflejo autómata sus ojos se posaron en las casi treinta medallas que despidiendo aquel sutil fulgor pálido propio de los objetos bañados en oro, testimoniaban fielmente su innegable amor al trabajo, su incuestionable laboriosidad; de sus labios al tiempo que del fondo trémulo de sus pupilas surgía una triunfal chispa de amor propio brotaron articuladas casi en un susurro aquellas palabras que leía (algo tonto pues las sabía desde hace mucho tiempo de memoria) acuñadas en la superficie dorada de los galardones: “Vendedor Estrella”, “El Gran Fénix De Las Ventas”, “Premio Ejemplo Nacional Del Buen Trabajador” y otros títulos rimbombantes e ingeniosos que daban fe de un notable despliegue de creatividad y buen humor. 

Su mente se turbó de manera sutil ante el contraste experimentado por la yema de sus dedos cuando estos pasaron de la tibia porcelana de la taza de café al frío metal de las llaves de su automóvil último modelo todo lujo y comodidad, el cual había comprado en efectivo y en un pago único, lo que era sin sombra de duda una auténtica gesta de carácter económico al considerar bajo la triste lente de la cruel realidad la repudiable crisis en que se encontrada sumido desde hacía tiempo el país entero, agobiado por un oscuro torbellino de inflación, devaluación, defraudación y demás palabras pertenecientes a la terminología técnica de la ciencia económica, absolutamente incomprensibles para el común de los ciudadanos en cuyas mentes al escucharles ante la imposibilidad de darles una explicación lógica derivada de su comprensión racional se dibujaban por una especie de intuición de su significado, muchedumbres interminables compuestas por niños escuálidos de vientres transparentados por el hambre que parecían estar sometidos a los rayos de una radiografía eterna; hileras de condenados semejantes a los que pinta Dante en su Infierno desfilaban ante los etéreos ojos de la imaginación colectiva y en los descarnados costados de sus famélicos cuerpos se observaban sobresalir los huesos de las costillas como los bajorrelieves de placas funerarias decoradas con epitafios alusivos a vidas miserables y tristes. 

Pero en su hogar todo era bonanza y prosperidad, aquella horrible crisis no tocaba con sus empobrecedores tentáculos aquel espacio en el que todas las cosas, desde los objetos hasta las personas parecían haber sido diseñadas para que al combinarse simbolizan el ejemplo más tangible sobre la faz de la tierra del grado supremo de felicidad alcanzado por el hombre; ¿Quién podría en su sano juicio negar que era un tipo exitoso? y quien así lo hiciera hablaba motivado por la detestable carcoma de la envidia, además existían una serie de circunstancias que constituían argumentos suficientemente contundentes para desbaratar como una torre de naipes sometida a los furibundos embates de un huracán tales afirmaciones: una joven y hermosa esposa (cuya belleza trascendía lo puramente físico, rodeada de un aura de nobleza espiritual), tres pequeños a imagen de él robustos y sanos a los que amaba más que a nada en el mundo y sobre los que solía bromear a menudo cuando se acercaba a la pared para arrancar de tajo un puñado de esas medallas que eran el áureo fruto emanado de su sudor; entonces las arrojaba al suelo para pisotearlas con infinito desdén y acto seguido alzaba a sus hijos en brazos exclamando solemnemente con la entonación apasionada de un consumado orador: estos son mis más preciados tesoros, ¡las preseas más excelsas que he ganado en la batalla de la vida!, ¡los prodigiosos laureles que reverdecerán eternamente para coronar de inefable gloria mi cabeza!. 

No se crea sin embargo que únicamente a nivel afectivo le sonreía coquetamente la diosa fortuna, (lo del carro no era en manera alguna un sacrificio) puesto que en cuanto a lo exclusivamente material concierne, gozaba de una no poco codiciada posición económica, merced a la cual todas las necesidades las de él y su familia, anhelos e incluso caprichos por absurdos e irracionales que estos fueran se miraban cumplidas casi al instante; como la vez que su esposa le hizo comprar vía aérea una fina alfombra persa traída desde las distantes regiones del exótico lejano oriente para cubrir el piso del cuarto de baño o cuando mando construir en el jardín una fuente de mármol exportado, adornada con estatuas del ratón Mickey y sus amigos solamente porque al más pequeño de los niños se le ocurrió que quería una idéntica mientras ojeaba una revista de Disneylandia. 

Es por lo anterior que sin temor a incurrir en equivocaciones se puede afirmar que toda su existencia considerada en conjunto, bien podría esgrimirse como un argumento ejemplificante, cabal e irrefutable en favor de ciertas doctrinas filosóficas que afirman que este es el mejor de los mundos posibles. 

Cuando estaba ya por irse a su trabajo, justo en el umbral de la puerta cuando se aprestaba a salir de aquella moderna y heterodoxa versión del paraíso del Edén, su rostro perdió el color al sumergirse en una palidez sepulcral y desconcertante; un pánico cerval le aprisionaba impíamente el corazón congelándole la sangre en las venas y este sentimiento indefinible que le precipitaba en un lúgubre abismo de injustificados horrores se acrecentó al adquirir una exteriorización material valiéndose de gesticulaciones grotescas que permitían leer en sus rasgos faciales un triste mensaje labrado por los miedos de su alma; ¿pero qué significaba aquello, en un hombre que disfrutaba de la posesión de esos tres bienes (salud, dinero y amor) que han sido considerados por los sabios de todas las épocas como la materia prima para construir la dicha más perfecta?. 

Y de pronto su terror alcanzó el paroxismo supremo, cuando con inobjetable realidad le llegó a los oídos una voz cavernosa, hueca, confusa que parecía provenir de un lugar muy remoto, como desde las entrañas de un pozo y como si esto no fuera ya suficiente, cuál no sería su sobrecogimiento cuando advirtió lo que juzgo una alucinación fantasmagórica que superaba por mucho el límite de su cordura; ante sus indescriptiblemente desorbitados ojos, el techo, las paredes, los cuadros, los muebles, los libros ¡la casa entera! gradualmente se iba desvaneciendo, todo desaparecía incluyendo su familia, así pudo observar cómo se difuminaban sus cuerpos, primero las cabezas después los brazos luego las piernas, hasta esfumarse por completo como hilos de un humo disipado por extraños vientos; y no pudiendo resistir más se desplomó pesadamente como un fardo de alguna materia inanimada y sucia. 

Aquella voz distante volvió a resonar en las incorpóreas bóvedas de su mente, pero esta vez ya no en ecos lejanos y confusos, sino que formando palabras claramente comprensibles: ¡vamos levántate! ¡maldito demente!, ha llegado tu hora, ¡hoy por fin podrás reunirte con el diablo en el infierno! ; entonces un rayo de sol rasgando las densas tinieblas en que se hallaba inmerso le hirió los parpados cuando estos se abrieron para distinguir frente a él las figuras de aquellos tres hombres altos y corpulentos enfundados en elegantes uniformes azules, con grandes pistolas que brillaban amenazadoras en sus gruesos cinturones de cuero negro.

Eran los guardias de aquella abominable cárcel para condenados a muerte en que se encontraba recluido, por haber asesinado con inenarrable crueldad a la anciana mujer que le había acogido como a su propio hijo desde aquel día que siendo aún bebe lo rescató de entre los escombros repugnantes de un basurero de la ciudad, en el que lo había abandonado aquella le dio la vida. 

Según los resultados del examen post mortem una enorme hacha fue enterrada reiteradas veces con demonial saña en el cráneo de la desdichada haciendo saltar la masa encefálica a través de la grietas abiertas por los golpes. 

 Y aquel individuo deforme, cojo, tuerto y jorobado que jamás había tenido una tan sola novia en toda su misérrima existencia, tanto menos prole, se sonrió levemente al recordar aquel bello sueño en el que no era un monstruo y del que regresaba sólo para encaminarse ahora al patio trasero de este maldito presidio donde el verdugo devorado por una creciente llamarada de insoportables ansias le aguarda para colgarlo en la horca.

FIN 

NOTA

El anterior relato, el cual escribí en el tiempo que sucedió, me lo refirió su protagonista el último día que pasó entre los vivos cuando en los ahora ya lejanos tiempos de mi juventud yo trabajaba para la cárcel de máxima seguridad del Condado de Hellville ejerciendo un oficio altamente singular, odiado por unos pocos pero admirado y amado por muchos, puesto que en compañía de mi venerable padre éramos los encargados de mantener ricamente proveído al verdugo de aquellas sogas por nosotros confeccionadas que habrían de servir para apretujarles la garganta a aquellas bestias .

 

martes, 13 de noviembre de 2012

Carta de despedida


Por Mario Vallejo

Llega ese momento en que pensamos en todo lo que hemos hecho y mas aun en lo que no hemos hecho, todo lo que dijimos y lo que nos guardamos y como hubiera cambiado todo si lo hubiéramos dicho.

Por mas que lo intentamos cuando llega ese momento no estamos listos, solo nos engañamos nosotros mismos haciéndonos creer en vano que lo estamos...tenemos miedo...yo lo tengo.

Han pasado tantas cosas y me ha tomado de sorpresa adonde han conducido, finalmente estoy solo, no se donde exactamente, siento que la vida se me escapa entre los dedos y solo tengo fuerzas para escribir esta despedida.

Por mucho tiempo pensé estas palabras, ahora que llega finalmente la hora de plasmarlas no se que escribir  el miedo no me permite concentrarme al igual que las imágenes que bombardean mi corazón con bellos recuerdos del pasado y las decisiones que me llevaron a este aterrador, frió y solitario momento.

Ya veo el túnel  en este preciso momento no es tan bello como dicen, aun no siento esa tranquilidad, esa paz que dicen debería sentirse en este momento, entre mas grande es la luz es mas grande mi mido y mis ganas por inútilmente aferrarme a esta vida y a todas las cosas que dejo hechas y pendientes en ella, mi familia, mis amigos...mis sueños.

Una suave voz canta mi nombre, ¿es ese el llamado celestial? lo que si es cierto es que siento finalmente esa paz anhelada, siento que a pesar de estar abandonando este mundo vivo por primera vez, he dejado mi cuerpo atrás y con el mis miedos y solo llevo junto a mi alma los momentos que vale la pena recordar.

sábado, 21 de julio de 2012

La curiosidad

Por Derick Barahona

Ni él mismo podría explicar cómo le vino la idea a la mente, de lo único que estaba seguro era que estaba allí y que esa idea parecía haber llegado desde las entrañas mismas  del infierno, como si algún demonio milenario hubiera inclinado sus labios en sus oídos susurrándole aquellas palabras dentro de su cabeza, aquellas malditas palabras que llegaron para alojarse en el interior de su cráneo para siempre. Día y noche resonaban una y otra vez repitiéndose incesantemente como el triste tintineo de unas campanas fúnebres o como el estribillo de alguna canción de letra perversa y corruptora. Recuerda vivamente, que fue una cálida tarde de verano, cuando en compañía de su hermosa novia se encontraba tendido sobre el verdor de la grama disfrutando de la fresca sombra de un frondoso árbol bajo sus acogedoras ramas, que por vez primera le vinieron aquellas malditas ¡mil veces malditas palabras!  Sonando silenciosas en el  mundo subjetivo de sus pensamientos; ¿qué se siente matar?  ¿no te da curiosidad saber que se sentirá matar? tal era el mensaje que combinándose formaban aquellas letras que serruchaban la medula de sus sesos; fue entonces cuando casi de forma instintiva y con una fijeza hipnótica clavo sus ojos en el blanco cuello de su novia, le parecía que por alguna extraña agudización de sus sentidos  podía llegar a oler su sangre, aquella sangre tibia que bullía tentadora dentro de sus venas; pero fue sobre todo que su corazón se sobresalto indeciblemente cuando su imaginación dio vida a aquel monstruoso engendro, claramente vio como las ramas del árbol se metamorfoseaban en asesinos brazos que alargándose hasta el cuello de la muchacha se cerraban en torno a el estrangulándola con la furia de un loco, haciendo saltar aquellos ojos de sus cuencas y dibujando los oscuros signos de la muerte sobre su rostro. En los siguientes días y semanas, la paz y el sosiego no tocaban el fondo de su alma, aquella frase le torturaba como una siniestra maldición que fuera arrojada desde la boca del más consagrado de los magos negros. Y cuando la noche, comenzaba a caer extendiendo poco a poco su silencioso manto de lúgubres sombras sobre el mundo, conciliar el sueño le era  imposible, no podía sumergirse en ese otro mundo del subconsciente y cuando al fin lo lograba, era víctima de horribles pesadillas en las que se veía así mismo cometiendo todo tipo de sangrientos asesinatos; en esas pesadillas la sangre corría a mares y él era el creador de esos mares, se sentía entonces un Dios ¡un Dios que utilizaba la muerte y no la vida en su tarea creadora!

Fue mucho el tiempo, que se resistió batiéndose en una lucha tenaz, sin cuartel consigo mismo, para no ceder ante la tentación de aquel pensamiento que parecía querer obligarlo a sacarle de la región de las ideas, hacia el mundo externo de las formas. 

Me conto que fue durante una noche de tormenta, cuando la lluvia azotaba fuertemente los vidrios de su ventana, que decidió del todo ir a matarla; lo mas extrañó, fue que cuando llego a aquel punto del libro de filosofía que sostenía en sus manos y que tan ávidamente estaba leyendo, aquel fragmento del libro que afirmaba que la teoría sin la práctica es letra muerta, que hay que materializar los pensamientos, insuflándoles vida con nuestros actos, que sintió nacer aquel irrefrenable deseo de transformarse en uno de esos rayos que tan majestuosamente iluminaban la oscura bóveda de los cielos, para poder llegar así lo más rápido posible a su casa y darle muerte; y vivió de nueva cuenta otra mala jugada de su retorcida imaginación cuando escucho que el sonido de la lluvia en el tejado parecía articular las palabras malditas: ¿qué se siente matar?  ¿No te da curiosidad saber que se siente matar? pero esta vez las palabras ya no le venían como una sugerencia sino que impregnadas con la autoridad de un mandato imposible de desacatar; así hablo aquella voz de la tormenta y sus ecos apagados quedaron resonando en las más recónditas grutas de su mente enferma.

No supo cómo ni cuándo, llego a la puerta de aquella casa, en cuyo interior dormía inocentemente su amada sin siquiera sospechar que la muerte le acechaba inexorable tras esas paredes, cerniéndose sobre ella como dos inmensas alas negras. Yo llegue allí me dijo, como el que realiza un largo viaje y se duerme a bordo del tren durante todo el trayecto, despertándose precisamente en el momento exacto en que se arriba al lugar de destino.
Como un león enjaulado, rondo aquella casa, durante un buen rato, hasta que de un certero salto se introdujo por la ventana que conectaba directamente con su habitación, la que permanecía intencionadamente abierta, para permitir su esperado ingreso, ¡aquella ventana que tantas veces había atravesado furtivamente para amarla, esta vez la cruzaba  para ponerle un prematuro fin a sus días!. Una vez dentro de aquel recinto que otrora fue para él un nido de amor y que estaba pronto a  convertirse en escena del crimen, se quedo parado con la quietud de una estatua, contemplando absorto a la luz de los relámpagos aquel bello cuerpo de mujer, que extendido plácidamente sobre su lecho, parecía un ser inerte e inanimado con un aire de absoluta indiferencia ante aquel mortal peligro; un tigre que astutamente agazapado en lo más espeso de unos matorrales, súbitamente salta sobre su presa devorándola en cosa de segundos; una serpiente que como una sombra entre las sombras, espera quedamente enroscada sobre sí misma, para luego atacar con la vertiginosidad de una flecha insertando sus ponzoñosos colmillos en la garganta de su víctima , son los únicos ejemplos que se me ocurren para al menos intentar describir el furor con el que se abalanzo sobre ella hundiéndole unas treinta y tres veces en el cuello y en el pecho como posteriormente lo dictamino el informe del forense, aquel filoso cuchillo, ¡herramienta macabra de su horrido acto!; pero lo más raro, fue su proceder, su manera de reaccionar ante el acontecimiento, pues contrario a lo que toda lógica podría suponer no escapo, ni lo intento al menos, sino que con la tranquilidad que parece experimentar alguien que ha encontrado profunda paz en su conciencia, después de haber obrado correctamente, se quedo sentado en una silla estilo Luis XV, con la mirada petrificada en la nada; para entonces la tempestad había amainado y su atronador rugido se había convertido en un tenue murmullo que parecía adormir mágicamente todas las cosas.   

Cuando aquel violento puntapié abrió la puerta, dando paso al grupo de policías, que en atención a la llamada telefónica llego a la casa, lo hallaron todavía sentado con su brazo izquierdo acodado en el muslo y el mentón sostenido en peso muerto por su ensangrentada mano, en la actitud de un filósofo que se haya envuelto en las profundidades insondables de un abismo de inquietantes reflexiones.         
                   
Para que relatarles todas las peripecias del juicio que se le llevo a cabo, baste decirles que mis colegas de abogacía, me aconsejaron intentando persuadirme por todos los medios que no aceptara el caso, argumentando que  sería una soberana insensatez de mi parte y que desde el punto de vista profesional estaría cometiendo suicidio, que me haría el hara kiri, que bebería una copa repleta de cianuro.
Pero haciendo por enésima vez alarde de mi ya acostumbrada  terquedad desoí tan prudentes consejos y acepte el caso y ¡Dios sabe! Que me esforcé valiéndome de todos mis conocimientos  jurídicos intentando salvar a este pobre despojo  del género humano de la terrible muerte, que hoy a escasas horas le aguarda.
La silla eléctrica esta lista ya y el muchacho esta mañana no ha querido hablar con nadie, ha rechazado con no pocas groserías al sacerdote que vino para darle la extrema unción (recordándole con una mueca sardónica en sus labios a la progenitora de sus días).

Yo  me conduzco por este estrecho pasillo que me llevara a la calle fuera de esta repugnante prisión, que se me figura como una inmensa tumba en la que yacen estos miserables seres muertos en vida, ¡las heces fecales de la humanidad!  ¡la mierda que respira! a lo lejos,  escucho las descargas e imagino todos esos voltios recorriendo los laberinticos pasadizos de sus venas hasta llegar a su corazón asándolo por completo.

Pero todavía después de todos estos años, permanecen indeleblemente en mi recuerdo aquellas últimas palabras que me dijo al despedirme de él  en su celda la mañana que fue ejecutado – se siente uno muy fuerte y poderoso; de que hablas ,le pregunte,- cuando uno mata me replico.    

FIN

viernes, 20 de julio de 2012

Casos reales ocurridos con la Ouija parte II

Tablero Ouija
 Uno de los mas grandes enigmas es el tablero Ouija, para que sirve, si de verdad funciona y sobre todo si las leyendas que giran en torno de ella son tan reales como nos hacen creer, muchos creen que solo hay una forma de descubrirlo. 

 Sin importar la veracidad de los hechos que se nos presentan una y otra vez es inevitable sentir esa curiosidad, ese miedo pero sobre todo esa inquietud por conocer la verdad, lo cierto es que no cualquiera pondría sus manos sobre un tablero de estos.

 Anteriormente presentamos hechos reales que sucedieron al contactar con un tablero Ouija, en esta ocasión son relatos de seguidores de El Otro Mundo, relatos originales y según quienes los han enviado reales, ustedes juzguen pero les diré algo...al jugar con un tablero Ouija todo es posible... 

 Enviado por Anónimo. 

 En un día Jueves del año 2000 en un cuarto vacío de universidad donde generalmente los estudiantes de reunían a estudiar, un grupo de 7 compañeros invocaron espíritus en una tabla ouija que tallaron artesanalmente sobre la mesa. Una de mis compañeras tuvo la osadía de preguntar a qué edad voy a morir y de qué?! El vaso se volvió loco y se movió rápido para responder A-N-O-R-E-X-I-A-3-1 Fue tal el impacto de esta chica que se desmayó y despertó llorando desesperada y frente a todos confesó que llevaba años de bulimia y anorexias, ella era delgadisima la verdad, pero no para sospechar algo así, luego de esto todos terminamos nuestras carreras y dejamos pasar los años y vimos este juego universitario sin mayor profundidad. Pues ella murió ahora de un ataque cardiorespiratorio a causa de constantes vómitos y por falta de potasio y anemia aguda. Justo a los 31...¿coincidencias? ¿o respuestas del más allá? Para mi fue de terror que no sólo adivinará que tenía esa enfermedad, sino que realmente haya acabado su vida, exactamente a la edad que apareció... De terror mejor no jugar. 

 Enviado por Anónimo. 

Yo también lo he vivido hice la Ouija a los 15 años mi mejor amiga murió degollada pero yo escape era horroroso. Enviado por Andrea Estábamos en el año 2003 mi amiga y yo hicimos la Ouija .estábamos en el baño de su casa.Le ice una pregunta a ver si era Satanás.y puso un mensaje que era Satanás desde ese día se comportaba mi amiga muy raro se ponía a chillar a ponerse muy fiera. Pasaron nueve o 10 años y se acabo suicidando tirándose por la ventana. 

 Enviado por Venus 

Bueno, la Ouija no es un juego como algunos piensan, es una cosa diabólica. Bueno, les voy a hablar la neta, yo he querido jugarla pero me da miedo que algo pueda pasarme o pasarle a alguno de mis amigos o familiares, por eso no la he jugado y les recomiendo que nunca la jueguen, no me gustaría que vivieran una experiencia desagradable, antes de jugarla piensalo muy bien...no es un juego ¡bye! 

Enviado por José 

Hola soy José y vivo en Sevilla hago este comentario por si alguien puede ayudarme a hacer la Ouija ya que en varias ocasiones lo e intentado junto a mi mujer y no e conseguido resultados les dejo mi correo para que se pongan en contacto gracias - josenabila@hotmail.com.

Enviado por Anónimo 

La Ouija es un juego de mesa patentado por Parker (la empresa de juegos de mesa) en 1966, Además Larry Bayou hizo un experimento tapándoles los ojos a los participantes en una sesión de Ouija, y no se formó ni una sola palabra coherente. Vamos, que las respuestas responden a los impulsos inconscientes de los participantes. 

Enviado por Vanina

Hola soy Vanina soy una médium...con respecto a la Ouija, cuando uno piensa en jugar o invocar al mas allá. tiene que ser consiente que esta abriendo puertas.. y que uno no invoca lo que quiere.. las entidades sin cuerpo pueden ser engañosas hasta ser muy cruel...no tienen que tomarlo como un juego porque no es un juego es invocar lo desconocido. 

Enviado por Yan

 Bueno quizás mi historia no sea tan trágica pero fue rara y paso en una localidad de Buenos Aires, Argentina (a por cierto vivimos a 3 cuadras del cementerio de la ciudad). Tengo unas amigas que ya les era habitué practicar Ouija y me invitaron a una sesión... comenzaron con las preguntas y... nada de nada, a lo que comenté: esto es basura, inmediatamente la copa comenzó a moverse, las chicas comenzaron a preguntar y la copa se quedaba quieta y cuando yo comentaba algo la copa se ponía frenética. Comencé a tener miedo y le pregunte a la copa si me dejaba salir del juego y accedió sin problemas pero no dejaba que mis amigar salieran, y aun sin mi participando del tablero solo accedía a mis preguntas. Cuando le dije que no quería interactuar más que acepte las preguntas de ellas, contesto unas pocas y la copa comenzó a girar, las dejo salir juego y cuando levantaron su dedo, la copa se movió sola alrededor del tablero y se disparo contra una pared como si alguien la hubiese expulsado con fuerza. Esa es mi historia y jamás me paso nada después de eso ni a mis amigas tampoco. Saludos. 

Enviado por Anónimo 

 Soy un niño de 11 años yo probé a hacer una Ouija con mis amigas yo pregunte y no paso nada después pregunto mi amiga y no paso nada yo dije esto es un timo y el vaso empezó a moverse mi novia se levanto y cogió un cuchillo e intento apuñalarme me aparte y la inmobilize después se calmo y la solté a todos nos dio miedo y nos fuimos justamente donde nos separamos vimos algo en una esquina fuimos a ver que era y había un hombre muerto salimos corriendo y la que me intento apuñalar se callo por un precipicio a la vía de un tren y justamente paso el tren y la arrollo y que en paz descanse mi novia. 

Enviado por Miriam

Hola me llamo Miriam, soy de murcia y hace unos 4 años murió mi abuela. Murió de una forma muy rara, no pude ni siquiera decirle adiós y una amiga me dijo que podía hablar con ella desde la Ouija. nos juntamos en su casa del campo solas una noche y me enseño a contactar. entonces el vaso empezó a moverse y pregunte si el espíritu era mi abuela y me dijo que no, que era Satanás. empezó todo a moverse y las tijeras se cayeron del tocador y le hicieron sangre en el pie a mi amiga. ese espíritu me dijo "te arrepentirás de haber hecho esto" el vaso se rompió y todo empezó a retumbar. mi amiga y yo tiramos la tabla en un contenedor cercano y nos acostamos en la cama abrazadas llorando. a la mañana siguiente al despertar vimos que todo estaba cambiado de lugar y yo me fui para casa muy preocupada por mi amiga. al llegar a mi casa mi perro se había ahorcado con una cuerda baja que teníamos atada en forma de circulo desde hacia tiempo para sujetar el plástico de la piscina..la teníamos todo el invierno y mi perro se había ahorcado esa noche. mi amiga me llamo llorando que su perro y su gato habían aparecido llenos de sangre y muertos. yo me preocupe y fui con mi amiga otra vez a su casa. al llegar, en la puerta estaba lena de sangre la Ouija y se la enseñe a mi amiga, ya no volvió a pasar nada mas raro. cuando empezamos el curso en septiembre, nos enteramos que el chico que yo siempre había querido esa noche, 23 de julio, le habían atropellado con un coche y había muerto. el conductor del coche y el coche aun no han sido identificados ni se han encontrado pistas. 

Juzguen ustedes mismos estos relatos, pero recuerden, piensen muy bien antes de jugar con lo desconocido pues el camino es oscuro y muchas veces la luz mas brillante puede no iluminarlo completamente.

 GOOD BYE


lunes, 3 de octubre de 2011

Mi primera muerte

La vida, eso a lo que tanto nos aferramos, tanto apreciamos pero a la vez irrespetamos, nos damos cuenta siempre muy tarde de lo frágil que es...y lo importante que era.

Era un día como cualquier otro, nada parecía variar mas de lo normal, salí de mi casa, era un día molestamete soleado pero muy agradable, se sentía algo en el aire.

Camine por la calle, la brisa se sentía muy agradable, de repente cayó esa sensación de que algo malo va a suceder, esa tremenda incomodidad que nos atormenta en ciertas ocasiones, pero esta vez era muy diferente, lo supe inmediatamente, desde que vi que todo se nublaba como por arte de magia.

Sentí el viento en la parte trasera de mi cabeza, luego sentí el suave toque...es lo ultimo que recuerdo, caí al suelo, inconsciente, me habían golpeado unos vándalos, era temprano, estaba solo, según dicen mi futuro era incierto, había poco tiempo, había mucha sangre y nadie al rededor para por lo menos gritar por ayuda.

Finalmente desperté, hacia mucho frió, sentía el dolor del golpe en mi cabeza, me sentía incomodo y no me podía mover. Cuando finalmente lo logre note que estaba en una cama dura, fría e incomoda de metal, estaba solo, todo era silencio, color blanco...se escuchaban murmullos a lo lejos, detrás de las paredes.

Estaba en la morgue, no se como llegue ahí pero ahí estaba, comencé a sentir miedo, logre distinguir otras personas pero ellos estaban muertos, no se cuanto tiempo paso desde el accidente hasta este triste momento, lo cierto es que ese tiempo estuve muerto o al menos eso pareció.

Desmaye, al despertar me encontraba en una tibia habitación, el sol iluminaba todo el cuarto y podía ver por la ventana, salte de la cama, salí al pasillo y al preguntarle a la enfermera cuanto tiempo había pasado me dijo que estuve en coma por cuatro años, rompí en llanto.

Desde ese momento mi vida jamas fue la misma, estuve muerto, desperté para estar muerto en vida y ahora les escribo mi historia desde mi lecho de muerte, espero que esta vez sea para siempre y no tan dolorosa como la primera vez.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Siempre estare ahi...

Cuando caminas por la calle, temiendo el ataque de un vándalo, cuando es de noche y tu mente comienza a producir macabros pensamientos o grotescos sonidos, ante una situación incomoda o desagradable o un momento de incertidumbre, ahí esta.

Es esa extraña sensación que sientes cuando ves el peligro, lo desconocido o lo espeluznante, es eso que todos hemos sentido sin excepción alguna, sin importar edad, sexo, condición, religión, raza, etc.

Podrías acostumbrarte a vivir con el pero no podrás sacarlo de tu vida, te perseguirá por siempre y cada vez sera mas grande, al momento de enfrentar la muerte sera casi incontrolable para algunos, otros afortunados podrán superarlo mas fácil pero igual lo experimentaran.

Cuando visitas un cementerio, un hospital para algunos incluso una iglesia ahí esta, lleva tres años atormentándome y entre mas fuerte se vuelve mas intensa es la aventura y mas satisfactorio el resultado, es una de las pocas emociones que realmente te hacen sentir vivo es: el miedo.

sábado, 10 de septiembre de 2011

La mano peluda - La muñeca encantada

Caso presentado en el pograma "La mano peluda" del ya fallecido Juan Ramón Sáenz, uno de los grandes presentadores de sucesos sobrenaturales.


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lunes, 28 de febrero de 2011

De noche en el cementerio


Hoy recibí uno de esos chispasos que le dan a uno cuando menos de lo espera, lo que me intrigo es el gran pánico que le tenemos a los cementerio y mas aun de noche, terror injustificado y ridículo que nos hace evitar una gran experiencia y disfrutar de una gran base histórica escrita en piedra.

Esta la historia de un hombre que atravesaba el camposanto de noche con tanto miedo pero aun mas mala suerte y con el toque de una rama en su espalda murió al instante de miedo...si, se puede morir de miedo, nuestra expresión se vuelve de pánico, perdemos el color y crealo el pelo se vuelve blanco, imaginese el susto que habrá que llevarse para eso.

Imaginemonos este panorama, la planicie de donde sobresalen todo tipo de lapidas, estatuillas bañadas por la luz de la luna, seria algo hermoso, escalofriante pero hermoso se ver así que los que tengan esa oportunidad les recomiendo aprovecharla.

No deberiamos temer, los muertos estan bien guardados abajo y en cuanto a los vivos...ese podria ser el problema, sin embargo nuestro miedo se debe a las creencias impuestas por culturas del norte de America donde se le teme a la muerte y se le saca provecho en octubre vendiendo ese miedo.

Si no se ha preguntado porque se llama camposanto, aqui se lo digo en una simpre frase porque es tierra santa, ahi no hay espacio para el mal aunque si para muchas cosas que no comprendemos y que de vez en cuando nos hacen tragar grueso a la hora de caminar entre las tumbas...mas si es de noche en el cementerio.

domingo, 14 de febrero de 2010

El rescate de Isabel

Esto nos paso a mi y a unos amigos hace un año, si no me creen, problema de ustedes.

Ese sábado me había comprado una tabla de ouija por internet, estaba ansioso por usarla así que llame a mis amigos, Fede, Juan, Augusto, Matias, Nico, y mi primastro Iván.
todos teníamos mas o menos la misma edad.

Nos reunimos a una casa abandonada en un campo que quedaba a unas 20 cuadras de mi casa donde había muerto una señora mayor, a la cual vio mi primo que llamo aterrorizado a la policía.


Eran las 10 de la noche, preparamos todo en una habitación que estaba toda escrita con aerosol, no tenia una sola puerta.


Comenzamos la sesión, yo hice la primera pregunta:

- ¿Hay alguien ahí?-
es la típica pregunta, ya se, pero no se me ocurrió otra, yo estaba asustado ¡entiendanme!
después de un rato el vaso comenzó a moverse hacia el si.


Fede se puso blanco, tratamos de tranquilizarlo como pudimos, y después de un largo rato se calmo y decidió hacer la segunda pregunta:

- ¿quien sos?

A lo que el ente respondió:

- Yolanda
a mi se me dio por hacer algo estupendo, o al menos eso creí:
Pregunté: ¿Quieres hacernos alguna pregunta?

A lo que nos respondió:

- Si. ¿quieren ver un fantasma?

Esa pregunta nos emociono muchisimo, nunca habíamos visto un fantasma.
de pronto la velas se apagaron y luego se prendieron de nuevo, todos miramos a las puerta pero no había nada.

El vaso se movió formando: v-a-y-a-n-a-l-a-o-t-r-a-h-a-b-i-t-a-c-i-o-n, así que todos fuimos a la otra habitación dejando la ouija sola.

En la otra habitación no había nada excepto una puerta tirada en el piso, así que corrimos.
era muy pesada, la tuvimos que correr entre los 7 que éramos.

Debajo de la puerta había una escalera que llevaba a un lugar subterráneo.

Fede tenia tres linternas en la mochila que siempre llevaba con el así que yo tome una, Fede la otra y Juan la otra.

Las encendimos y vimos dos puertas, la primera era de madera y la llave estaba colgada de un clavo sobre ella. La segunda era de piedra y tenias que abrirla tirando de una soga.
Optamos por la segunda, ya que el sótano parecía un lugar satánico y como la primera era la mas fácil de abrir nos pareció sospechoso. Fuimos por un túnel que nos llevo a una sala con 9 túneles, no sabíamos a donde ir así que hicimos lo que podría haber hecho cualquier grupo de personas, dividirnos en dos grupos e ir túnel por túnel a ver donde nos llevaba y volver a avisar a los otros, Iván se quedo en la sala, y yo fui con Augusto y Matías.

Caminamos creo que 15 minutos hasta llegar a una habitación totalmente oscura, alumbre con la linterna y vi muchos cadáveres de niños y a una mujer de mas o menos ochenta años encadenada que nos hacia señas para que vayamos a ayudarla, tenia un barbijo que le tapaba la boca y no tenia ojos.

Al ver que no íbamos a ayudarla se saco el barbijo y empezó a gritar como loca y desgarrarse la piel, nos quedamos paralizados durante 15 minutos, la mujer murió ahorcandose con las cadenas.

Volvimos a la sala, Matías no daba mas, quería salir, Fede llego todo rascuñado y nos contó que casi lo mata una niña de seis años a la que tuvo que disparar.

Fede le dio un tranquilizante a Matías y un poco de agua.

Estuvimos hablando de lo que paso hasta que nos dimos cuenta de que faltaba algo...
miramos hacia la puerta seis y ahí estaba Iván, pero no parecía el mismo, era como si hablaba en latín, no se le entendía nada, cuando se dio vuelta vimos su rostro pálido y con los ojos blancos.
Augusto sabia hacer un exorcismo, se sabia os rezos de memoria así que sostuvimos a Iván y comenzamos.

Cuando terminamos, Iván estaba dormido, esperamos media hora para despertarlo.

Cuando al fin despertó, fuimos por el sexto túnel para ver que le había pasado a mi primastro, tenía mucha rabia, iba a matar a quien se lo hizo, o eso creía yo.

Llegamos a un lugar donde había una cama, y muebles blancos. en la cama había una chica de mas o menos 15 años durmiendo, era hermosa, así que decidimos despertarla y sacarla de ese maldito lugar. El cuarto estaba lleno de cruces y fotos de la virgen Maria.

Cuando despertó nos dijo:

- ¿que hacen en mi casa?

preguntamos:

- ¿Tu casa?

Respondió:

- Si, mi casa...pero..esperen, esta no es mi casa. Este es el sótano al que nunca me dejaron entrar mis padres. ¡Mamaaa! ¡ayuda! ¡ladrones!

Nos asustamos pero pudimos hablar:

- No somos ladrones, te encontramos acá dormida-

Respondió:

- ¿Hace cuanto que estoy dormida?-

Fede respondió:

- No se

Ella dijo:

- ¿Cuantos años tengo?-


Fede:
-creo que tienes 16-

Chica:
- ¿Que? ¿dormí todo ese tiempo?

Fede:

- Parece que si, y estas muy flaca, ¿querés mi cena?-

Fede era muy gordo, nunca dejaba migas en el plato y nunca ofrecía su cena, saco 10 sandwiches de milanesa y se los dio.

Cuando la chica termino de comer le preguntamos:

- ¿or que vives en una casa abandonada?
chica:

- ¿Abandonada? ¿como puede ser? ¿y mis padres?

Fede:

- No se, creo que han muerto por algo pero ahora tenemos que salir de aquí, este lugar se esta derrumbando, luego lo averiguaremos.

Corrimos hacia la salida pero cuando llegamos había una señora vestida de blanco, que nos dijo:

- ¡No se llevaran a mi hija!

tenia un tono de voz grave como un hombre!

Chica:
- Es mi madre y me maltrataba, pero se donde hay otra salida, síganme.

La seguimos hasta una puerta que estaba en el terreno de enfrente de mi casa, la cerramos y nos fuimos a la casa del árbol.

Chica:
- Ahora recuerdo todo, mis padres me dejaron allí por que estaba poseída supuestamente, yo les intentaba decir que estoy bien pero me salía decirlo solo en latín, era como si me hubiera olvidado el español. Allí abajo me hicieron un exorcismo, el demonio fue encerrado en un lugar con puerta de madera y una llave en forma de cruz arriba de ella.

Menos mal que no habíamos entrado a la primera puerta.

Chica:
- Me dejaron ahí abajo por que temieron que el demonio volviera a mi cuerpo, pero una noche cuando intente salir, escuche los gritos de mi madre, así que me quede en la habitación del sótano que estaba bendecida según mi papa, todas las noche mis padres me llevaban comida pero esa noche dejaron de llevarme, no resistía el hambre así que me dormí.

Ahora esa chica vive con Fede y va a la misma escuela que el, se aman como ninguna otra pareja se ama, los padres la adoptaron como si fuera su hija. Su nombre era Isabel.

Pero una noche la familia de Fede desapareció, nuca mas volví a saber de mi mejor amigo, ahora cada vez que recuerdo esa noche de terror después de un mes el día que fui a visitar a Fede, siempre lloro.



Dedicado a mi mejor amigo Fede
Nunca te voy a olvidar, fuiste como un hermano.

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Colaboración de Mateo Sbresso

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