En una época en la que la información esta al alcance de todos es mas difícil informarse. El mundo se encuentra atento a la evolución del Hantavirus pero se habla muy poco de que es, como se transmite y cuales son sus síntomas y efectos, es como tratar de defenderse de un enemigo invisible.
¿Que es el Hantavirus?
Se trata de una enfermedad zoonotica, es decir, se transmite de animales a humanos al igual que la rabia, salmonela o leptospirosis. El Hantavirus es provocada por un virus de la familia Hantaviridae, esta tiene la particularidad de ser transmitida por roedores y murciélagos.
Este virus tiene su nombre en honor al rió Haantan de Corea del Sur, lugar donde se aisló por primera vez en el año 1978.
Ese descubrimiento representó un antes y un después en la virologia pues gracias a ello se logró identificar al agente causal de la "Fiebre Hemorragica de Corea" que entre 1950 y 1973 afectó a miles de soldados. Tras varios años de estudio se identificó al ratón de campo de cuello apelmazado (Apodemus agrarius) como el portador natural y se le dio su nombre por el lugar donde se dieron la mayoría de los casos
Actualmente la OMS sigue de cerca una serie de brotes recientes, siendo en el cono sur, sobre todo Argentina, el lugar de los contagios mas recientes.
¿Como se contagia?
El Hantavirus, al igual que todos los virus de la familia Hantaviridae, se transmite a través de las vías respiratorias al inhalar aire contaminado por saliva, orina o heces de roedores infectados, aumentando su capacidad de transmisión en lugares poco ventilados.
También puede darse por transmision directa al tocar el excremento del animal y a través de mordidas, siendo este el escenario mas aislado.
La transmisión de persona a persona es muy poco probable pero se da en ciertos lugares en el Cono Sur por la evolución de la cepa conocida como el Virus Andes.
Manifestaciones clínicas y síntomas
Dependiendo de la región encontramos dos síndromes principales:
- Síndrome pulmonar por Hantavirus (SPHV): Predomina en América y se caracteriza por atacar los pulmones y el corazón.
- Fiebre hemorragica con síndrome renal (FHSR): Se da principalmente en Asia y Europa, esta afecta los riñones.
El periodo de incubación es de 2 a 4 semanas, sin embargo puede variar en un rango de 1 a 8 semanas.
En su fase inicial se presenta con fiebre alta, dolores musculares, escalofríos, dolor de cabeza, nauseas, vómitos y dolor abdominal, en esta etapa es fácil confundirla con una gripe común.
La fase critica se presenta con dificultad para respirar, tos, acumulación de liquido en los pulmones, hipertensión y shock. En las américas la tasa de mortalidad puede alcanzar el 50%, mientras que en Europa y Asia del 1% al 15%.
Se trata de una enfermedad de baja frecuencia pero con brotes de alto impacto.
Tratamiento: la importancia del tiempo
A pesar de los esfuerzos científicos hasta mayo de 2026, no existe aún una vacuna comercial ni un tratamiento antiviral específico con eficacia garantizada; por ello, la supervivencia del paciente depende críticamente de un diagnóstico precoz y del soporte médico en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). El manejo actual se centra en la asistencia respiratoria mecánica y el control hemodinámico para combatir el edema pulmonar o la falla renal. Aunque fármacos como la Ribavirina se han utilizado de forma experimental, su impacto sigue siendo limitado, lo que refuerza la idea de que la detección temprana en las primeras etapas febriles es la herramienta clínica más poderosa disponible.
No obstante, el horizonte de la investigación es prometedor gracias al desarrollo de anticuerpos monoclonales (son proteínas sintéticas de laboratorio que imitan la capacidad del sistema inmunitario para combatir patógenos) y el uso de plasma de convalecientes, que buscan neutralizar el virus en las fases críticas. Además, la implementación de pruebas PCR de nueva generación y el monitoreo mediante inteligencia artificial están permitiendo una respuesta mucho más rápida ante brotes locales. Mientras la ciencia avanza hacia una vacuna universal que logre cubrir las distintas cepas regionales, la prevención ambiental y la intervención médica inmediata se mantienen como los únicos pilares efectivos para reducir la alta tasa de letalidad de esta enfermedad.
Prevención y control
Hasta el día de hoy la única forma de combatirla es la prevención y control de roedores sellando grietas en casas y alamacenes.
A la hora de limpiar no hacerlo en seco sino humedeciendo con lejía para evitar que las partículas se levanten y permitir una ventilación de los espacios. Donde hay presencia de ratones se recomienda el uso de mascarillas N95 o superior y el lavado frecuente de manos con agua y jabón.




No hay comentarios:
Publicar un comentario