El mar me habló de su grandeza, de su fuerza y de su inmensidad...Yo le hablé de Honduras, de su Pueblo y de sus Instituciones y se sintió pequeño...

(Parafraso del Poema de Jorge Sarabia)

lunes, 23 de noviembre de 2009

Belga mal diagnosticado con coma; consciente durante 23 años

BRUSELAS (AP) - Un hombre que luego de 23 años salió de un estado que los médicos creían como vegetativo dijo que estuvo consciente todo el tiempo, pero que no podía responder porque en realidad se encontraba paralizado, explicó el lunes su madre

Rom Houben, de 46 años, sufrió un accidente de automóvil en 1983 y los médicos creyeron que había quedado en coma. Su familia, sin embargo, continuó pensando que Houben estaba consciente y buscaron más consejo de expertos.

El profesor Steven Laureys, de un grupo belga de expertos en coma, se dio cuenta de que la diagnosis era errónea y enseñó a Houben a comunicarse a través de un teclado especial, dijo las doctora Audrey Vanhaudenhuyse, quien forma parte del equipo de Laureys.

Rom usó el teclado para decirle a un reportero de la revista alemana Der Spiegel que: "Grité pero no se escuchó nada".

Los médicos belgas que le trataron poco después del accidente dijeron que Houben había pasado del coma a un estado vegetativo.

El coma es un estado de inconsciencia en que los ojos están cerrados y el paciente no puede ser despertado.

El estado vegetativo es una condición en la que los ojos están abiertos y pueden moverse, el paciente tiene periodos de sueño y periodos en los que está despierto, pero permanece inconsciente y no se da cuenta de sí mismo o de los demás. El paciente no puede pensar, responder, hacer nada a propósito, masticar o tragar.

Los padres de Houben, sin embargo, no aceptaron eso. Su madre, Fina Houben, encontró finalmente al grupo de Laureys y tras un prueba de escáner comprobaron que estaba consciente. A partir de ahí intentaron comunicarse con el paciente, el cual empezó a decir sí o no moviendo un poco su pie para presionar una computadora.

Más adelante llegó el deletreo de palabras usando su dedo con una pantalla táctil colocada en su silla de ruedas.

"Fue extremadamente difícil para él y demostró un gran enfado, lo que es normal, ya que estaba muy frustrado", dijo Vanhaudenhuyse.

Houben ha empezado a escribir un libro sobre su experiencia.

AP
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