El mar me habló de su grandeza, de su fuerza y de su inmensidad...Yo le hablé de Honduras, de su Pueblo y de sus Instituciones y se sintió pequeño...

(Parafraso del Poema de Jorge Sarabia)

domingo, 24 de febrero de 2008

Mas Informacion sobre "Fantamas"

La palabra "fantasma" desciende de un vocablo griego que significa "aparecer" o "mostrarse" y la palabra se asocia directamente con la manifestación física de un ser que no se encuentra en dicho lugar. El eminente investigador Frederick W. H. Myers, socio fundador de Society for Psychical Research (1889) y uno de los primeros estudiosos científicos del tema, amplió la definición diciendo que "se trata de una manifestación de energía personal persistente" que se extiende más allá de la muerte de la persona que la emite.

Las estadísticas, siempre difusas y atemorizadoras cuando se trata de las variables económicas, rara vez se meten con lo sobrenatural. Pero una reciente encuesta de Gallup, hecha en los Estados Unidos, demuestra que uno de cada cuatro norteamericanos cree en fantasmas, y uno de cada diez está convencido que alguna vez estuvo en presencia de un fantasma.

Un doppelgänger es un tipo de fantasma que hace su aparición al observar el cuerpo físico del sujeto a cierta distancia.

En muchas religiones, sobre todo en la fe primitiva, existe la creencia de que el ánima sale del cuerpo en momentos de inconsciencia, como por ejemplo durante el sueño. Estas religiones también sostienen que después de la muerte el espíritu merodea junto al cuerpo del difunto. Una práctica común entre los grupos que profesan este tipo de creencias consiste en aplacar a los espíritus ofreciéndoles comida, ropa y otros objetos que puedan resultarles útiles en el mundo espiritual. En muchas civilizaciones primitivas las posesiones personales del difunto, incluidas sus armas, sus animales domésticos y en ocasiones su propia esposa, se entierran o incineran con el cuerpo. El culto a los antepasados, así como el luto en muchas civilizaciones modernas, es probable que tengan su origen en la creencia en los espíritus.

Lo cierto es que en muchas partes del mundo, apenas una casa da señales de estar embrujada y apenas sus habitantes afirman que vieron moverse cajones y volar objetos, estilo poltergeist, se ponen en movimiento camarógrafos y cazafantasmas que saben sacar jugosos dividendos e industrializar la ingenuidad.Suele intervenir la policía, y no faltan los grupos de escépticos militantes que señalan que las fotos no muestran nada, y que los fenómenos paranormales tienen la curiosa propiedad de producirse justo cuando no hay nadie para presenciarlo.

El físico Donald Wright hace un minucioso análisis de las propiedades físicas de los fantasmas. Partiendo de algunas habilidades y limitaciones (por ejemplo, su capacidad de atravesar paredes, pero su tendencia a permanecer confinados a sitios como castillos o casas embrujadas), y apoyándose en las propiedades de la mecánica cuántica, Wright calcula el peso y la densidad de los fantasmas y llega a sorprendentes conclusiones. Por empezar, son tan livianos que la única manera de observarlos es con poca iluminación (todo objeto iluminado recibe una presión por parte de la luz, que aceleraría al fantasma inmediatamente fuera de nuestra vista). Lo cual, coincide con los testimonios, y explica por qué los fantasmas aparecen siempre en la oscuridad y abundan más en la región de Europa boreal que en los trópicos.

Pero además y puesto a que la masa de un fantasma es minúscula, muchísimo menor que la de un electrón, (de un billonésimo de billonésimo de millonésimo de gramo), se necesita una cantidad de energía realmente ínfima para conferirle una velocidad apreciable (hasta un 70% de la velocidad de la luz). Como esta velocidad es mucho mayor que la necesaria para escapar del campo gravitacional de la Tierra, el más mínimo empujón (como el que puede producir una brisa) llevaría al fantasma más preciado, y aún al más pesado, a salir disparado fuera de nuestro planeta a una velocidad tal que en pocas horas abandonaría el sistema solar y emprendería un viaje a las estrellas. Lo mismo ocurre con la agitación térmica. Basta una temperatura de 20º centígrados para que alcancen una velocidad cercana a la de la luz. Muy pocos fantasmas, por lo tanto, podrán ser vistos, a menos que sean muy fríos (temperaturas cercanas a 273º bajo cero).

TIPOS DE APARICIONES

Publicado en 1943, el libro "Apparitions" ("Apariciones") fue escrito por el investigador F.N.M. Tyrell y divide las apariciones fantasmales en 4 grupos. En reglas generales, esta clasificación sigue vigente hasta nuestros días y es la guía primaria que aplican por igual científicos y "cazadores de fantasmas".

Apariciones frecuentes: Bajo este rubro se agrupan aquellos fantasmas que aparecen regularmente en un mismo lugar. Por lo general, no se trata de manifestaciones que causen miedo y en muchos casos llegan a ser naturalmente aceptadas por las personas que frecuentan el sitio de las mismas. La mayoría de las fotos que prueban la presencia de los fantasmas fueron obtenidas en estos casos y lugares y sorprende la cantidad de pruebas que provienen de iglesias y capillas. Mayoritariamente se percibe la presencia de imágenes difusas de clérigos, peregrinos o personas entregadas a la plegaria. Una de las apariciones más notables fue fotografiada por el reverendo K. F. Lord en Newby, North Yorkshire. Al revelar las fotos de su iglesia que había tomado, el vicario Lord se sorprendió vivamente al detectar frente al altar la presencia semitransparente de un ser espectral y encapuchado que parece contemplar al mundo desde cuencas oculares vacías.

En 1935, un fotógrafo profesional y su ayudante se encontraban realizando tomas de una mansión ancestral – Raynham Hall – en Norfolk, Inglaterra. Mientras trabajaban frente a una hermosa escalera, el asistente dijo haber visto "una forma femenina fantasmal" descender por los escalones alfombrados. El fotógrafo no la vio pero, al revelar la película, la luminosa imagen apareció nítidamente. Informado del tema, el dueño de casa – marqués de Townshend – identificó a la aparición como "la dama de marrón", cuyas materializaciones vienen siendo reportadas en Raynham Hall desde 1835. El propio Lord Townshend la había visto junto a 2 testigos en 1926.

A veces, los lugares de aparición se multiplican a partir de un factor aglutinante. Es el caso puntual de los fantasmas del piloto Bob Loft y el ingeniero de vuelo Don Repo, quienes fallecieron el 29 de diciembre de 1972 al estrellarse el avión de la empresa norteamericana Eastern que conducían. La nave cayó en los pantanos de la Florida y no hubo sobrevivientes entre las 101 personas a bordo. A partir de ese momento, tripulantes de diversos vuelos de la misma línea reportaron apariciones de sus colegas fallecidos. Las manifestaciones se produjeron con mayor intensidad en aquellos aviones del mismo tipo que el accidentado (un TriStar) que habían recibido como repuestos piezas extraídas del avión conducido por Repo y Loft. El tema fue estudiado fondo por el escritor John G. Fuller quien entrevistó a numerosos empleados de Eastern. Estos a su vez aseguraron que varios testigos que habían insistido ante las autoridades de la línea respecto de las apariciones recurrentes habían sido pasados a retiro o amenazados con el despido. A otros se los había presionado para que visitaran a un psiquiatra contratado por la empresa y los libros de vuelo en los que se habían asentado las apariciones desaparecieron misteriosamente. El problema llegó a ser tan conocido en el mundo de las líneas aéreas que en 1974 mereció un artículo en el boletín de la US Flight Safety Foundation.

Apariciones post-mortem: Este tipo de manifestaciones no se asocia con un lugar en especial o un hecho concreto sino con la muerte reciente de la persona que se corporiza.

Apariciones críticas: Se trata de manifestación de la presencia de una persona que está viviendo una experiencia importante pero desconocida para la persona que está siendo testigo de la situación. En general, dicha experiencia es un accidente, enfermedad, experiencia límite o bien la muerte del individuo.

Apariciones inducidas: En estos casos, no se trata de la manifestación corpórea de la presencia de una persona muerta o moribunda sino de la materialización deliberada y voluntaria de alguien. En el libro mencionado, Tyrell se muestra sorprendido de que este tipo de apariciones no hayan sido estudiadas más a fondo cuando los viajes astrales han recibido grandes cuotas de atención.


FANTASMAS VS POLTERGEISTS

Los investigadores del tema insisten en que no hay que confundir fantasmas con manifestaciones del fenómeno denominado "poltergeist". Estudiosos y testigos de ambos tipos de hecho sobrenatural han manifestado que en los 2 casos la temperatura del ambiente en el que se produjeron descendió de un modo notable, tal como se muestra en "El sexto sentido". Pero, mientras que los "poltergeist" movilizan objetos sin materializarse, los fantasmas adquieren forma corpórea – sólida o transparente – y nadie los ha visto arrojar objetos, si bien en algunas oportunidades se han materializado simultáneamente con un fenómeno de este tipo. Entre los fantasmas de existencia comprobada se han establecido algunos patrones de conducta y rasgos comunes. Por ejemplo, que parecen obedecer a la ley de la perspectiva, variando de tamaño y forma de acuerdo al punto desde el cual se los observa. Cuando parecen sólidos, tienen la capacidad de reflejarse en los espejos y producen ruidos asociados a sus movimientos corporales. Sin embargo, su presencia dura sólo unos instantes, como si sus reservas de energía se agotaran rápidamente. Además, es más común que los fantasmas se manifiesten ante un grupo de personas que ante una sola pero esto no quiere decir necesariamente que todos los presentes perciban la aparición. Esto ha sido entendido por algunos estudiosos como una suerte de "seguro" de los espectros para que la posibilidad de que su aparición sea calificada como "fenómeno intersubjetivo" (creado en forma conjunta por las mentes de los presentes) quede descartada.

DE SANGRE AZUL

Inglaterra es uno de los países con mayor cantidad de casas visitadas por espectros y fantasmas famosos, varios de los cuales pertenecen a las sucesivas familias que pasaron por el trono de ese país. Berkeley Castle, en la localidad de Gloucestershire, es el lugar donde el rey Edward II – el príncipe homosexual de "Corazón valiente" – fue encerrado y torturado hasta la muerte por orden de su esposa, Isabella, quien lo destronó con ayuda de su padre – el rey de Francia – e instaló en su lugar a su hijo ilegítimo. El hecho ocurrió en 1327 y dicen las crónicas de la época que los tormentos infligidos fueron tales que sus gritos de agonía se escuchaban a varios kilómetros. Los actuales custodios de Berkeley Castle afirman que aún hoy es posible oir esos gritos en ciertas noches especiales ...

Anne Boleyn, segunda esposa del rey Henry VIII y madre de la reina Elizabeth I, fue acusada de incesto y adulterio y decapitada por orden de su marido en 1536. Su encarcelamiento y ejecución tuvieron lugar en la Torre de Londres. A lo largo de los siglos el personal de la Torre ha declarado reiteradamente haber visto su fantasma vagando por los calabozos.

Los fantasmas de otras 2 esposas de Henry VIII (en total tuvo 6) han sido vistos por varios testigos. Jane Seymour, quien sucedió a Anne Boleyn y murió envenenada por sus enemigos, vaga regularmente por Hampton Court, una de las numerosas residencias de la corona. Los testigos de distintas épocas coinciden en que, en sus apariciones, el fantasma de esta joven reina porta un candil con una vela encendida en la mano.

Catherine Howard, cuarta esposa de Henry VIII, también terminó en el cadalso por adulterio. La orden para su arresto fue dada en 1542, pero la joven reina logró eludir a los soldados encargados de detenerla y corrió por las habitaciones del castillo real en busca de su esposo para implorar por su vida. Los guardias la alcanzaron antes de que llegara y los testigos del arresto afirman que, hasta que lograron reducirla y amordazarla, sus alaridos fueron espeluznantes. A lo largo de los siglos, sus gritos han sido escuchados una y otra vez, siempre en el aniversario de su detención.

Ubicado cerca de Londres, el varias veces centenario castillo de Windsor es la residencia alternativa de la familia real británica cuando se encuentra en la capital inglesa. Con varios cientos de habitaciones, kilómetros y kilómetros de pasillos y siglos de historia a sus espaldas, es un lugar ideal para cobijar fantasmas. La reina Elizabeth I (la mencionada hija de Anne Boleyn y Henry VIII) fue una de las más importantes monarcas inglesas y su fantasma ha sido visto reiteradamente en Windsor, en especial en la biblioteca del castillo. Una de las testigos de sus apariciones es la princesa Margareth, hermana menor de la reina Elizabeth II. Cabe recordar que ambas pasaron los 4 años de la Segunda Guerra Mundial enclaustradas en Windsor para mantenerlas a salvo de los bombardeos alemanes.

Otro visitante regular de la biblioteca de Windsor es el rey Charles I. Monarca débil y conflictivo, fue derrotado en una cruenta guerra civil por Oliver Cromwell, siendo decapitado en 1649.

El rey George II murió en Kensington Palace en 1760. Como todos los representantes de la familia Hanover era en realidad un príncipe alemán convertido en monarca británico y jamás aprendió a hablar correctamente el inglés. Su fantasma fue visto en el techo de dicho palacio y los testigos afirman haberle escuchado decir: "¿Por qué no vienen?" George II murió esperando noticias de su ciudad natal.

La princesa Andrea de Grecia fue la madre del actual Príncipe Consorte de Inglaterra, Phillip. Tomó los hábitos y sólo abandonó su retiro en ocasión de la boda de su hijo. Falleció en 1970 a los 84 años y 18 años más tarde, su cuerpo fue trasladado de Inglaterra a Tierra Santa, donde era su deseo reposar. Desde entonces, las monjas de la Iglesia Rusa Blanca de Santa Magdalena en Jerusalén, aseguran escuchar su llanto regularmente ...

Fuente: :: MysteryPlanet ::

Historia de Halloween.

Halloween es una festividad reciente en España conocida principalmente por las películas americanas; pero el culto a los muertos, el miedo que los temas de ultratumba sugieren y los ritos que con este motivo han ido surgiendo, se remontan en la historia de la humanidad a la prehistoria.

Según la documentación existente, los celtas celebraban cuatro grandes fiestas durante el año relacionadas con el ciclo agrario.

El 1 de noviembre celebraban la fiesta de Samain, en la que se conmemoraba el comienzo del nuevo año después del verano, las fiestas duraban 3 días y comenzaban el 31 de octubre en cuya noche Halloween ("All hallow's eve" , palabras del inglés antiguo que significan "víspera de todos los santos"), antes de comenzar el nuevo año tenía lugar la conjunción entre el mundo de los vivos y el de los muertos. El día 1 de noviembre estaba dedicado a los héroes y el 2 a los muertos, con grandes manifestaciones rituales.

Con el fin de asimilar esta costumbre tan arraigada, la Iglesia católica en el año 835 trasladó la festividad de Todos los Santos que se celebraba en mayo al 1 de noviembre y el Día de Difuntos más tarde en el 988 se instauró en el 2 de noviembre, buscando un sincretismo entre la tradición pagana y el cristianismo. Fue costumbre durante muchos siglos, encender hogueras en las colinas para espantar al mal y se invocaba la protección de los antepasados, como espíritus amigos que podían proteger a sus descendientes. Todavía en tiempos de la Reina Victoria se encendía una gran hoguera en Balmoral.

En principio, los fantasmas como visión del difunto, no eran causa de miedo, sino de respeto porque proporcionaban la comunicación con el reino de la muerte.

En esta línea la costumbre española de representar Don Juan Tenorio está plenamente justificada ya que armoniza la vida y la ultratumba con gran maestría. Este personaje, creado por Tirso de Molina, se atreve a ir al cementerio, la noche de Todos los Santos, a conjurar la almas de quienes habían sido víctimas de su espada o sus deseos.

Los celtas tenían costumbre de vaciar nabos y ponerles una vela dentro como representación de las cabezas cortadas a sus enemigos. Hay que recordar que las calabazas son originarias de Centroamérica siendo los emigrantes irlandeses los que llevaron allí la tradición; éstos pronto sustituyeron los nabos por calabazas, más fáciles de vaciar y más vistosas.

En algunas zonas españolas de fuerte influencia celta, como Asturias y Galicia, se conservaba esta tradición en el Día de los Difuntos.

En Galicia se unen dos tradiciones, la celta y la católica, por lo que en esta región de España es en la que más perdura la tradición en el recuerdo de los muertos y las ánimas del purgatorio, muy unidas al folklore local, así como las leyendas de aparecidos y fantasmas.

En Asturias están documentadas dos costumbres que solemos identificar con el Halloween americano: hacer farolas con calabazas en la noche de Todos los Santos y la de que los niños vayan pidiendo dulces o comida por las casas; la primera pervivió hasta los años 50 del siglo pasado y la segunda, fue prohibida por la Iglesia en el s.XVIII.

Actualmente se tiende a olvidar las connotaciones religiosas y exaltar el terror, las brujas y los fantasmas. En España, la fiesta de Halloween es una actividad en las guarderías y escuelas infantiles, aprovechada también en los parques temáticos y en fiestas organizadas para gente joven. Todavía el homenaje a los muertos, con la visita y adorno de las tumbas con flores, es lo primordial y más importante en esta festividad. Existen dulces propios de estas festividades en muchas regiones españolas, como los "panellets", los huesos de santo o las castañas asadas.

En Latinoamérica perviven estas características llevadas a aquellas tierras por los españoles, aunque la influencia norteamericana también se deje sentir. Estas tradición sin duda sobresale en México pero, aunque existe una gran diversidad de costumbres, no dejan de tener el mismo significado para todas las culturas de Latinoamérica. En partes rurales de Perú, por ejemplo, la celebración del Día de los Muertos empieza el 1 de noviembre y termina el 2 de noviembre.

Según la leyenda, las almas de los muertos regresan durante el Día de los Muertos para disfrutar de los altares, que son llenados de objetos que reflejan algún aspecto de la vida de la persona fallecida. En las casas de los familiares, un altar (mesa) es dedicado a los difuntos con fotografías de las personas a las que se honra; se ilumina con velas dispuestas alrededor de la mesa y con las flores que se llevarán al cementerio el siguiente día.

Las ofrendas para el fallecido incluyen aquellas comidas que el difunto disfrutaba cuando estaba con vida o alguna cosa que hubiese sido importante para él. La costumbre es dejar las ofrendas durante toda la noche para que el difunto pueda tener tiempo de disfrutarlas. Al día siguiente se reza por los difuntos y ya se puede comer lo que se les había dejado de ofrenda.

Ya al día siguiente, las familias van al cementerio y ponen las flores en las tumbas de sus muertos. En las ciudades, el Día de los Muertos se celebra de una forma más sencilla; en lugar de poner las ofrendas toda la noche, se ponen el día 2 de noviembre y se dejan en el altar durante toda la tarde, al atardecer van al cementerio a visitar a sus muertos y a dejarles flores.

Este día es un homenaje para todos los muertos que ya no se encuentran con nosotros y se ve con alegría porque hace que nos acordemos de ellos. Los familiares y amigos se reúnen en la casa del fallecido para recordarlo. Durante esta pequeña reunión se acostumbra tomar café, mientras que se conversa y recuerda cosas del difunto.

Estamos ante distintas tradiciones que, aunque transformadas, han llegado a nuestros días y llevan implícita la idea de la llegada del invierno y el culto a los muertos y tienen también una vertiente fantástica y terrorífica.

Durante la Edad Media, hubo periodos de enfermedades terribles como la peste que causaban una gran mortandad, se multiplicaron entonces las ceremonias religiosas y alcanzó un gran auge la fiesta de los Fieles Difuntos. Con este motivo se hacían representaciones teatrales recordando el poder de la muerte. Estas representaciones eran conocidas como Danza de la Muerte. En ellas, personas disfrazadas representaban diversas dignidades: Reyes, Papas, frailes, príncipes y también personajes del pueblo: herrero, leñador...eran arrastradas por la muerte, mientras la escena simulaba una danza. Los pintores de la época nos han dejado abundantes representaciones de estas escenas alegóricas.

Actualmente, podemos reconocer las antiguas raíces celtas, junto con las costumbres protestantes de fiestas familiares con bailes y disfraces y también la fecha de celebración norteamericana, que tiene sus orígenes en Salem Massachussets, donde se consideraba que se debían quemar a las brujas el 31 de octubre. Unido a todo ésto se halla la fiesta de los muertos.

Fuente: www.pasarmiedo.com